La tremenda polémica luego del
Chile-Uruguay por el Americas Rugby Championship no para. Desde la Federación de rugby nacional quedaron molestos y disconformes por la sanción de 13 partidos para el charrúa Joaquín Myszka, quien con un tackle ilegal y a destiempo le provocó una grave lesión multiligamentaria al pilar Emilio Shea.
Y Chile Rugby ya toma decisiones: Van a apelar al castigo de Myszka y el tema pareciera estar lejos de terminar.
Preliminarmente habían pedido 52 semanas de sanción para el uruguayo, algo proporcional a los mínimo 12 meses que Shea estará fuera.
Pero la decisión final de Sudamérica Rugby, en línea con el código disciplinario de World Rugby,
solo determinó los 13 partidos. Ese número, de igual manera, se rebajó de un castigo inicial.
Según explica el diario uruguayo El Observador, primeramente se "estableció una sanción de 26 partidos, aunque reducida luego al 50% por factores mitigantes".
El medio profundiza en justamente esos factores y los "gestos" de Myzska que resultaron relevantes para la rebaja de la sanción.
"El jugador admitió el hecho y mostró arrepentimiento. Dijo que le pidió disculpas a Shea en la ambulancia y luego se comunicó por whatsapp para solicitarle ir a verlo al hospital. El informe también sostiene que, en el medio de la gresca, el jugador se desentendió de la pelea y fue a verificar el estado de Shea", dice el citado medio.
Pero hay más. También habría sido clave la manera en la que el uruguayo explicó su accionar en la audiencia.
"(Myszka) Dijo que bajó la cabeza para tacklear y en ese momento perdió la referencia de que su rival ya había realizado el pase. Admitió que se trató de una acción peligrosa por lo tardío del tackle", revela El Observador.
A su vez, también fue importante el descargo y aporte de la delegación uruguaya, a cargo de Santiago Slinger.
Según ellos, a través de Slinger, sostuvieron que "fue una acción
imprudente pero no intencional. Dijo que el tackle no fue sin los brazos, como estableció el referee en su informe,
sino que fue tardío, lo que de todos modos no modifica el hecho de que es un tackle peligroso, ni la gravedad de la situación. El oficial judicial estuvo de acuerdo con ese análisis", agregan.
¿Entonces? El informe del oficial judicial, Dr. Carlos Peña, terminó siendo decidor y la hoja limpia de Myszka otro elemento diferencial a la hora de decidir el castigo.
El fallo de Peña dice que, considerando la importancia de la lesión de Shea, el rango de gravedad debería ser de nivel superior, que establece un mínimo de 10 partidos.
Peró, también consideró que no podría darle el mínimo de sanción ni tampoco el máximo (52 semanas), por lo que lo fijó en un punto medio de 26 semanas. Y así, por los atenuantes ya mencionados, decidió bajar 50% la sanción original para dejarla en 13 semanas, lo que equivale a todos los partidos que le quedan al hooker en el año (12) y uno más para 2027.
"El hecho de que no pueda jugar en el resto del año fue destacado en el fallo", cierra el medio.
Shea, pilar de Chile y "Cóndores", estaba bien aspectado para ser citado para el próximo Mundial. Sin embargo, si se cumplen los plazos, llegaría con lo justo a la cita que se disputará en Australia.
Myszka, el infractor, escribió unas palabras ayer en medio de todo el escándalo.
"Cuando uno comete un error, lo único que se puede hacer es aceptarlo, así como sus consecuencias. Ya me puse en contacto con Emilio, primero para disculparme luego del encuentro y luego para saber en la situación que se encontraba y ponerme a disposición de lo que precisara. No he obtenido una respuesta aún y tampoco la estoy buscando. Espero que se recupere pronto, que el proceso sea lo más leve posible y poder verlo jugar muchos partidos más a lo largo de su carrera", dijo en sus redes sociales.
La apelación es un hecho y el tema, de momento, continúa.