Un grupo de seis mujeres chilenas llegó hasta España para hacer brillar. En la prestigiosa Copa Príncipe de Asturias, que reunió a 80 embarcaciones en Baiona, lograron terminar en el podio.
Las tripulantes fueron las hermanas Aurelia Zulueta, Amelia Zulueta y Antonia Zulueta, junto a las hermanas Sofía y María José Middleton y Bernardita Grez. Compitieron en la categoría de veleros monotipos y fueron terceras, superadas por rivales de élite. Para hacerse una idea, la embarcación que resultó campeona tenía a dos tripulantes olímpicas.
Aurelia Zulueta, impulsada por su padre, comenzó desde muy niña en la vela. Hoy es, además, la presidenta del Club de Yates de Higuerillas.
En algún momento quiso probarse en el alto rendimiento, pero se tuvo que alejar, aunque no porque quisiera.
"Yo hice campaña olímpica dos años, me descubrieron una enfermedad autoinmune y tuve que dejar. Fue terrible. Se nos ocurrió lanzarnos a esto sin presupuesto, con condiciones bien poco cómodas, fue difícil. Estaba en Francia, comencé a tener unos dolores de espalda terribles, luego vinimos para acá a descansar. Ahí, con los exámenes, tuve algo que no era solo una lesión. Ya ha pasado tiempo, pero no es fácil. Saber que estás enfermo, que estabas persiguiendo un sueño 100% real, pero que no pudimos terminar. Tuvimos que vender el bote que teníamos en Europa", le comenta a Emol.
Estudió Ecoturismo y trabajó en la Patagonia un tiempo. Sin embargo, el vínculo con el mar nunca se cortó.
Dio clases y, gracias al tratamiento, pudo volver a navegar.
"Yo trabajé con la Armada, ellos quisieron hacer una tripulación 100% femenina y yo la capitaneé. Ahí estaba con una de mis hermanas, después se unió mi otra hermana, nos conseguimos un velero y dijimos 'armemos un equipo nosotras'. Yo navegaba con otros equipos, pero queríamos hacer algo distinto, incentivar la navegación de mujeres, porque cuando navegas con un equipo masculino, quizá por ser mujer, no te van a dar el rol que puedes hacer mejor. Hay una cuestión de género. Decidimos armar este equipo hace diez años. Siempre estuvieron mis tres hermanas y siempre hubo amigas y familia. Ha ido cambiando", relata.
"Es súper bonito navegar con mis hermanas, es el legado más lindo que nos dejó mi papá. Él, en el lugar donde esté ahora, debe estar muy feliz viendo que a pesar de que estamos grandes, con hijas, seguimos juntas con esto", agregó.
Las hermanas Zulueta siempre estuvieron fijas en el equipo. Las otras integrantes fueron cambiando con el tiempo.
Sofía Middleton fue a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Junto a Nadja Horwitz terminaron en el puesto 11 de la clase 470.
"La clasificación fue un sueño cumplido y después tener un resultado poco esperado también fue increíble", manifiesta.
"Pero después de eso una trata de poner los pies en la tierra. Mi trayectoria olímpica significó muchísimo sacrificio, tanto familiar como económico. Cuando volví de los Juegos Olímpicos, decidí retirarme y ser una profesional", agrega.
Terminó la carrera de Derecho en la Universidad Católica, pero no pudo ni quería alejarse de la vela.
Conocía a las hermanas Zulueta desde hacía mucho tiempo y la invitaron a sumarse a este equipo solo de mujeres.
"Soy abogada y actualmente estoy trabajando en un estudio jurídico, asesorando a empresas. Estoy en el área comercial. Específicamente trabajo en el equipo legal de Lipigas. Pude compatibilizar mi vida profesional con el deporte. Es lo que me tiene más contenta. Siempre el plan fue armar un equipo femenino y demostrar que las mujeres podemos estar peleando dentro de los altos puestos de los campeonatos. Aurelia me llamó a participar de este proyecto y a mí me encantó. Yo me fui a vivir afuera, pero apenas volví a Chile, Aurelia me volvió a llamar y volvimos a unirnos", apunta.
Todas hacen preparación física por su cuenta y, cuando pueden, se juntan para entrenar en el agua. Con el trabajo, a ninguna le sobra el tiempo. Además, las seis integrantes de este equipo son mamás.
"La mayoría de las mujeres que navegaban cuando yo era más chica fueron mamás, se casaron y dejaron de navegar, cosa que también le pasa a los hombres. Los maridos nos conocieron con esta pasión que no se tranza, que es familiar, y nos apoyan mucho. Mi mamá siempre ha estado al pie del cañón y todas las que estamos en el equipo tenemos la misma suerte. Las mamás han apoyado el deporte desde que éramos muy chicas", menciona Aurelia Zulueta.
"Somos todas mamás, todas tenemos nuestra vida, pero tenemos esta pasión y no queremos que la vida rutinaria haga que no la podamos ejercer", menciona Sofía Middleton.
Antes de brillar en la Copa Príncipe de Asturias, destacaron en la Regata de Chiloé. Las competencias siguen. Ya las invitaron a volver a España el otro año, a escribir una nueva historia.