La Universidad Católica empató a uno con Unión La Calera por el duelo de ida de los octavos de final de la Copa Chile. Al técnico de los cruzados, Daniel Garnero, se le vio molesto durante el partido. Tras el pitazo final, hizo autocrítica.
"Fue un partido difícil, parejo, pero no supimos manejar ese momento de ventaja que tuvimos. Estuvimos muy imprecisos, transformamos posibles ataques nuestros en ataques del rival y en una distracción, porque es una pelota que no tiene presión, la meten adentro del área con mucha facilidad y nos lograron empatar", declaró.
"Después el equipo tuvo alguna que otra situación, pero no pudimos ponernos ventaja. Es un partido de 180 minutos, ya pasaron los primeros 90. Ahora tenemos que recuperarnos bien y tratar de hacer mejor las cosas para ganarlo en casa", añadió.
La Católica llegó al duelo en el Nicolás Chahuán con una larga lista de bajas. El último jugador en lesionarse fue Bernardo Cerezo y deberá pasar por el quirófano por un problema de rodilla. Será el octavo futbolista del club en ser operado esta temporada.
A Garnero le preguntaron si la cancha del Claro Arena tenía que ver con las lesiones. Primero, evitó responder, pero le insistieron y dijo: : "Son cosas del fútbol, no encuentro ningún otro motivo, que lamentablemente nos tocaron todos juntos".
La revancha entre la UC y Unión La Calera se disputará el próximo sábado a las 20:00 horas.