Nuevo escándalo en el fútbol chileno. Ahora entre Everton y la U.
Emol/Agencias
Nuevo escándalo en el fútbol chileno, otra vez la violencia se tomó los estadios y un nuevo partido terminó suspendido.
Universidad de Chile le estaba ganando este jueves por 1-0 a Everton por la ida de los octavos de final de la Copa Chile en el estadio Sausalito de Viña del Mar,
cuando una serie de incidentes protagonizados por barristas terminaron deteniendo el encuentro al minuto 83.
El tanto de Juan Martín Lucero (61'), que dio ventaja a los azules en el complemento, junto con un desvío de Hugo Magallanes, pasó totalmente a segundo plano.
Cuando faltaban siete minutos para el final del pleito, todo se detuvo en el recinto viñamarino. Comenzaron una serie de graves incidentes en ambos costados del estadio, donde estaban las dos barras bravas.
Lanzamientos de bengalas y bombas de estruendo que provocaron la suspensión del compromiso. Al ver que la situación se desbordó, el juez Piero Maza tomó el balón, frenó la acción cuando debía ejecutarse un tiro de esquina para la U y mandó a todos a camarines.
Incluso, antes del córner, una de las bengalas casi impacta al delantero laico Maximiliano Guerrero, que iba a tomar posición para el lanzamiento de esquina.
No solo eso, algunos de los proyectiles cayeron en la tribuna oficial de Sausalito, provocando conmoción en los hinchas que estaban en ese sector, aunque sin generar lesionados.
Finalmente, tras casi una hora de reuniones entre el cuerpo arbitral, representantes de los dos clubes y las autoridades locales, se determinó que el compromiso por la Copa Chile no podía continuar este jueves.
"La determinación fue de suspender el partido. Las autoridades nos informaron que no están las condiciones para seguir jugando", dijo Maza a TNT Sports.
Sobre el resto de lo que falta del partido, el árbitro FIFA señaló que "eso lo va a tener que ver el directorio de la Federación, va a ver cuándo se reanuda el resto del encuentro".
"Había mucho riesgo (de seguir), en esas condiciones no se puede jugar, no se puede dar un partido de fútbol. Por la integridad de los futbolistas y de los espectadores", completó el juez.
¿Qué pasará ahora? La revancha está programada para el domingo a las 17:30 horas en el Estadio Nacional. Pero antes, hay que determinar lo que ocurrirá con el resto de los minutos.