Todavía no se sabe qué va a pasar con la serie de octavos de final de Copa Chile entre Everton y la U. El partido de ida, disputado el jueves en el Sausalito, fue suspendido en el minuto 82' luego de que cayeran bengalas y se registraran graves incidentes. Por el momento, el partido de vuelta sigue programado para el próximo domingo a las 17:30 horas en el Estadio Nacional.
La Delegación Presidencial de la Región Metropolitana ya tomó una primera medida para ese partido. A través de un comunicado, el organismo informó que decidió "prohibir el día domingo 27 de septiembre el ingreso de los 2.866 hinchas que concurrieron a la zona del Estadio Sausalito donde se produjeron los graves desmanes en la Región de Valparaíso".
Además, la Delegación tomó otra medida, que será será "el congelamiento de la venta de entradas para este evento deportivo", lo cual significará una reducción del aforo autorizado.
También, anunció que "se ha reclasificado el partido de TIPO B a TIPO A, para elevar las exigencias a los clubes en materia de seguridad".
"La Resolución que emite la Delegación Presidencial establece medidas claras y concretas que deben ser respetadas estrictamente por los clubes organizadores, o de lo contrario se arriesgan a que se suspenda la concurrencia de público a los partidos de fútbol", concluyó el comunicado.
El alcalde Sichel pidió tomar una medida drástica
El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, observa atento todo lo que está ocurriendo. Le preocupa lo que pueda pasar en el Nacional.
El edil, en su cuenta en la red social X, pidió tomar una drástica medida: "El partido de Everton-U de Chile en el Estadio Nacional NO se puede jugar con público".
Sichel no se quedó ahí. Dejó un mensaje sobre la crisis de seguridad del fútbol chileno.
"Debe ponerse un punto final a lo que está pasando con el fútbol chileno. Hay dos actores claves: los dueños de los estadios y los de los clubes. De ellos depende que esto pare", afirmó.
Falta que se pronuncie la Federación de Fútbol de Chile. El directorio debe determinar que pasará con los minutos que no se alcanzaron a jugar en Viña y con el partido de vuelta.