El cuádruple campeón mundial neerlandés Max Verstappen (Red Bull) ganó el aplazado y caótico Gran Premio de Bahréin, el decimosexto del Mundial de Fórmula Uno, que se disputó este domingo en Malasia y que arrancó con algo más de hora y media de retraso, a causa de la lluvia.
La lluvia provocó un episodio muy llamativo. Tras el atraso, se inició el procedimiento de largada, con las primeras vueltas tras el coche de seguridad. Al principio, todo iba normal, pero luego comenzó lo raro. Los pilotos notaron una pérdida de potencia y velocidad. Verstappen fue uno de los primeros en avisar que algo anda andaba mal.
¿Qué fue lo que pasó? No solo Verstappen estaba con problemas. Varios pilotos -como Lewis Hamilton, Esteban Ocon, Arvid Lindblad y Valtteri Bottas- sufrieron inconvenientes con el software de sus autos y se quedaron detenidos en la recta. La Dirección de Carrera tuvo que suspender el procedimiento.
"Sepang ha sido escenario de una de las vueltas de formación más surrealistas de la historia de la Fórmula 1. Un auténtico caos se ha desatado, con varios coches perdiendo velocidad tras el coche de seguridad, algunos de ellos hasta quedar completamente detenidos y necesitar un reseteo para poder reanudar la marcha", destacó el medio especializado Soy Motor.
"La Fórmula 1 es un deporte complejísimo, con la tecnología punta como gran respuesta a todo. Pero el inicio del Gran Premio en Sepang dejó un momento ridículo, indigno para los estándares clásicos del Gran Circo. Un apagón en los coches, con problemas en su software y en las herramientas de control externas, afectó a buena parte de la parrilla y dejó el estreno deslucido. Y vuelve a incidir en un reglamento que a nadie gusta ni a nadie convence", analizó Marca de España.
El sitio Motosport, en tanto, habló de un "lío histórico" y explicó qué pudo haber pasado: "Los Fórmula 1 actuales dependen enormemente de la electrónica para gestionar la entrega de potencia y la respuesta del acelerador, y los coches de 2026 tienen además una importancia todavía mayor de la parte eléctrica de la unidad de potencia. En condiciones de lluvia, la FIA aplica incluso configuraciones específicas para limitar esa entrega eléctrica (...) Eso no significa que el agua provocara directamente el fallo, algo que todavía debía determinarse"
Finalmente, se pudo correr. Verstappen, de 29 años, logró su primer triunfo del año al elevar a 72 su propia tercera marca histórica de victorias en la Fórmula Uno, en una carrera en la que el italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) reforzó su liderato al concluir segundo, un puesto por delante del séptuple campeón del mundo inglés Lewis Hamilton (Ferrari).
El monegasco Charles Leclerc (Ferrari) fue cuarto, un puesto por delante del otro Red Bull, el del francés Isack Hadjar; en una carrera tras la cual Antonelli lidera con 320 puntos, 84 más que su compañero George Russell, que abandonó este domingo a falta de seis vueltas.
El australiano Oscar Piastri (McLaren) concluyó séptimo, por delante de otro oceánico, el neozelandés Liam Lawson (RB).
Fernando Alonso (Aston Martin) firmó otra sensacional carrera para acabar octavo, un puesto por delante del inglés Lando Norris (McLaren), último campeón del mundo.
El debutante sueco-británico Arvid Lindblad (RB) protagonizó la remontada del día, y, tras arrancar último avanzó doce puestos para cruzar meta en décima posición y capturar puntos.
El argentino Franco Colapinto (Alpine) concluyó en decimotercera posición y el mexicano Sergio Pérez (Cadillac) en decimonovena.