Los últimos rayos de sol caían sobre el coliseo de Ñuñoa y Benito Martínez Ocasio, Bud Bunny, pedía "un aplauso pa' mami y papi, porque en verdad rompieron". El público, eufórico, obedeció gritando y "tirando" fotos, en el ansiado reencuentro con el artista puertorriqueño, a tres años de su última visita al país.
"Yo no estaba esperando menos de Chile para arrancar el año... No es casualidad que yo quería arrancar el año nuevo 2026 aquí en Chile", lanzó el artista a pocos minutos de estar en el escenario. La ovación fue total.
Y es que este tour mundial trae a un Bud Bunny más que consolidado: ha pasado poco más de una década desde que dio sus primeros pasos en la música urbana, logrando hacerse un espacio en un género a veces saturado, pero dotándolo de un sello personal y una capacidad de "convertir todo lo que crea en un éxito mundial", según publicó Forbes en 2023, cuando lo nombró como "el rey del pop".
"¿Cómo Bud Bunny va a ser el rey del pop, con reggeaton y dembow?", dice Benito en su canción NuevaYol, la primera de su disco Debí tirar más fotos (DTmF), -el que tan sólo a una semana de su estreno, en enero de 2025, logró llegar al número uno del Billboard 200- que rinde un homenaje a la historia y sonidos de su natal Puerto Rico.
El Estadio Nacional se rindió rápidamente ante el espíritu de DTmF: la salsa con mezclas de dembow y los tintes urbanos, en una perfecta simbiosis entre entre la nostalgia de lo clásico con la energía de lo nuevo.
"La mudanza", "Pitorro de coco" y "Weltita", fueron los primeros hits seleccionados por el "conejo malo" para dar rienda suelta a la atmósfera puertorriqueña, aunque también hubo espacio para éxitos de su penúltimo material, como "Callaíta", "Tití me preguntó" y "Neverita", que añadieron toda el aura playera en la noche de verano capitalina.
Como es evidente, en un concierto de Bad Bunny el espacio para el perreo está asegurado: el boricua pasó del traje elegante a un atuendo más urbano para dar rienda suelta a los bajos de "No me conoce", "Bichiyal", y "Yo perreo sola".
Cinco minutos antes de las 23.00 horas, y con el Estadio Nacional en su punto más álgido, Bad Bunny lanzó su canción sorpresa -no es un spoiler, no se va a repetir en otros shows-, donde decidió volver a su época más "trapera", con "Soy Peor", estrenada en 2016.
Si en su concierto de 2022 "voló" en una plataforma en forma de isla, ahora cantó sobre "la casita", el segundo escenario de su show en el que estuvo cerca de 30 minutos, emulando una fiesta casera cerca de la galería.
Con dos horas y media de concierto, el boricua demostró por qué ha conquistado la escena musical mundial, tiene un próximo Súper Bowl a sus pies, y sea o no el "rey del pop", regaló más que un baile inolvidable en su primera noche en el Estadio Nacional.