Wagner Moura protagoniza "El Agente Secreto" en el rol de Armando.
EFE
La industria mundial del cine vive una revolución brasileña. El año pasado ya había marcado pauta con la sorpresiva nominación al Oscar a Mejor película de "Aún Estoy Aquí", y este año repite el plato con una película que funciona como una apuesta más sólida y atractiva:
"El Agente Secreto", dirigida por Kleber Mendonça Filho y protagonizada por el reconocido Wagner Moura.
Que su título no te engañe: este
no es un thriller criminal con escenas de acción; este es un
drama que combina sátira con tensión política y un muy buen personaje en su centro. La historia se basa en Brasil durante la década de los 7'0 y sigue a un
profesor universitario que viaja desde São Paulo a la ciudad costera de Recife durante la semana de Carnaval, con la esperanza de reencontrarse con su hijo. Luego de su llegada, prontamente descubre que
es seguido y vigilado por los vecinos de su nuevo refugio, sin escapatoria de las garras de la corrupción que presiden los poderes del país.
"El Agente Secreto" es
una de las grandes obras latinoamericanas de los últimos tiempos. Es tensa, inteligente, estilosa y muy bien actuada. Su director se atreve a retratar un país y un hombre bajo la corrupta mirada de la región en esos tiempos, y el resultado es sensacional. Puede pasar por hitos conocidos en el cine latinoamericano, pero al menos lo hace con una visión fresca. Es
algo que no se deberían perder, y en esta nota analizamos lo mejor de la cinta brasileña.
Tono y storytelling
Cuando se muestran reflejos de los tiempos políticos en la región, el cine suele ser un poco más explícito y/o expositivo para que el público mundial pueda entender el contexto. En otras palabras, deben explicar qué es lo que sucede en el país una o más veces para que el espectador se pueda situar. "El Agente Secreto" tiene un
acercamiento más sutil y perspicaz.
Desde su primera escena,
la película enmarca los tiempos que se viven en Brasil. Cuando Armando llega a una gasolinera, un móvil policial aparece en el lugar. A pesar de que haya un cadáver cerca del recinto, la policía procede a inspeccionar sin permiso el auto del protagonista, buscando cualquier falla que se pueda encontrar. Cuando se dan cuenta de que no la hay, descaradamente le piden un soborno a Armando, a lo cual el hombre les ofrece solamente unos cigarros.
Es simple y, a la vez, lo dice todo: este es un contexto de mucha corrupción. Esta escena funciona como un lenguaje universal para evidenciar el mal actuar de la gente en el poder y es un gran ejemplo de cómo
Kleber Mendonça Filho logra encuadrar de excelente manera el tono de un momento satírico, pero muy real. Parece broma, pero en alguna parte todos hemos visto algo así.
En "El Agente Secreto", hasta los roles más breves parecen estar casteados a la perfección. Crédito: El Mercurio.Casting
"El Agente Secreto" está nominada a cuatro Premios de la Academia, incluyendo Mejor película. Sin embargo, una de estas nominaciones resalta como sorpresiva:
Mejor casting. Este nuevo premio en la ceremonia destaca la mejor elección de elenco y, a pesar de que hayan existido muchos buenos ejemplos de casting en la temporada y que esta película no tenga actores de renombre mundial, esta
nominación es más que merecida.
Comenzando con
Wagner Moura, quien interpreta al protagonista, Armando. Su rol, que también lo llevó a quedar nominado a Mejor actor en los Oscar y a ganar el Globo de Oro a Mejor actor en drama, es uno que exige contención. No tiene discursos grandilocuentes ni momentos de actuación física elocuente, sino que
logra ser el catalizador de todos los momentos de tensión de la cinta. En él sentimos el miedo por ser descubierto, la desconfianza en su entorno o la paz por ver a un hijo en buena salud.
Su actuación posiciona al espectador en sus zapatos, y lograr ese efecto es un gran mérito.
No obstante, Moura no está solo. La vecindad en la que Armando se encuentra está llena de grandes personajes y buenas interpretaciones, que construyen personas de carne y hueso.
Hasta los roles más breves, como el de doña Sebastiana (interpretada por Tânia Maria),
parecen estar casteados a la perfección.
Tensión
Para ser sinceros, "El Agente Secreto" es la típica película que uno encuentra en la temporada de premios. Es un drama que se cocina a fuego lento y que tiene una
duración bastante extensa, con 160 minutos. Exige paciencia de quienes quieran ir a verla y, de repente, se toma su tiempo para llegar a momentos de tensión, pero cuando lo hace uno siente que vale la pena.
¿Por qué? Bueno, porque la tensión viene acompañada de un estilo que permite ser un observador activo en la trama de la historia. Como se mencionó en un punto anterior, la película
no te guía de forma explícita, sino que espera que conectes las piezas.
Al final del día, por más que esto suene como una historia que conocemos en la región, y en Chile en particular, la visión de su director y las grandes actuaciones que tiene permiten que "El Agente Secreto" sea
una película interesante para revisar en cines.
Nota 4,5/5,0"El Agente Secreto" ya está disponible,
solo en cines.
Agustín Pérez Achurra, crítico de cine (
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