"¡La novia!" ofrece un buen espectáculo, comandado por grandes actuaciones.
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Todos conocemos
la historia del monstruo de Frankenstein, escrita por la autora Mary Shelley. Todos también la hemos visto adaptada a la pantalla grande en múltiples ocasiones, al punto de que, sin ir más lejos, la de Guillermo del Toro está nominada al Oscar a Mejor Película de este año. No obstante, de vez en cuando llega una
interpretación que toma riesgos y se atreve a mostrar una
perspectiva fresca sobre la clásica historia, no tanto del monstruo, pero sí de su compañera. Tal es el caso del nuevo estreno en cines:
"¡La Novia!".
La cinta, dirigida por Maggie Gyllenhaal, se basa en
el Chicago de los años '30, donde la misma Mary Shelley se muestra entre las sombras para revelar la historia que siempre quiso contar. Así, la autora nos introduce a
Ida, una mujer sumisa que Shelley ocupa para despertar el nuevo personaje al que ella quiere dar vida: "La Novia". Por su parte,
el reconocido monstruo de Frankenstein (ahora llamado "Frank") le pide ayuda al Dr. Euphronius para crear una compañera. Ambos le devuelven la vida a Ida luego de ser asesinada, lo que desencadena un
romance, el interés de la policía y un cambio social radical.
"¡La Novia!" es, sin duda,
una increíble apuesta de Maggie Gyllenhaal que transmite mucho
atrevimiento, frescura y locura. Es una mirada muy interesante a un relato conocido que, aunque no llegue a puerto en varias de sus temáticas, por lo menos
sirve como un buen espectáculo, comandado por grandes actuaciones.
En esta nota revisamos lo bueno y lo malo de este nuevo estreno.
Una narración atrevida
Lo primero que llamará la atención al espectador es la
inclusión de Mary Shelley en la historia. La autora del libro de Frankenstein rompe la cuarta pared y funciona como un catalizador que cambia lo tradicional en el relato por algo más moderno. La conciencia de Shelley empuja a la protagonista a cambiar el curso normal de un relato de hace cien años, otorgándole a Ida la frase más importante de la película: "Prefiero no hacerlo".
Este es un testamento hacia los
cambios sociales que la historia quiere marcar y el motivante principal que busca la protagonista. La identidad de Ida busca no tener apellido, no pertenecer a alguien, sino ser dueña de su destino. Esta es la mejor línea temática de la película y la forma en que utiliza la estructura de la historia para contarnos esto es bien meritoria.
También considerando lo que representa el mismo
Frankenstein, interpretado de gran manera por
Christian Bale. Frank busca a alguien que lo acompañe, a esa persona que represente el amor de forma tradicional. Sin embargo, el contraste con el que se encuentra al ver a Ida (quien pierde la memoria después de su muerte) lo desafiará a amar a alguien sin poder controlarlo. Es una forma muy entretenida de emparejar a estos personajes que, cuando están juntos, muestran todos los méritos de este estreno.
El rol de Jessie Buckley en "¡La Novia!" solidifica su estatus como una de las mejores actrices del momento. Crédito: AP.La magistral Jessie Buckley
Lo más probable es que en una semana más nos tengamos que referir a "la ganadora del Oscar",
Jessie Buckley. La actriz de 36 años se está tomando las miradas de la industria luego de su increíble interpretación en "Hamnet", pero también dará mucho que hablar por su interpretación de
Ida/La Novia en esta nueva cinta.
Su personaje es uno complicado: debe reflejar la dicotomía entre Ida y La Novia en sus patrones de habla y en su forma física. En cada escena en la que está exhibe grandilocuencia, robándose toda la atención. Los cambios también son drásticos, pasando de cero a cien en cosa de instantes y de forma orgánica, de manera que realmente creamos que está pasando por un cambio de hábito.
Su rol en "¡La Novia!" solidifica su estatus como una de las mejores actrices del momento. Buckley tiene mucho futuro, pero su presente también es cosa seria. Por más elementos técnicos increíbles que tenga la película, ella la sostiene o, mejor dicho,
ella es la película.
No llega a puerto
Por desgracia, la película de Maggie Gyllenhaal sufre algo muy parecido a la infame "Joker: Folie à Deux", y es que
se pierde en el camino. Su tercer acto no es tan estrepitoso como el de la secuela del Guasón, pero también afecta la experiencia general de la cinta.
La historia se arma a partir de muchas piezas: a los ya mencionados Frankenstein, La Novia y Mary Shelley, la película incluye a la mafia, detectives corruptos, sicarios y más, que toman espacio y tiempo en las dos horas de duración. Estos ayudan a dibujar el mapa de la trama, pero, llegado el final, uno no puede evitar pensar que muchas de estas líneas narrativas no tenían peso y se podían omitir. Hay una sensación de que la directora no confió en que la audiencia entendiera el punto y, por eso, era necesario repetirlo y explicarlo.
Por esto mismo,
el final puede dejar a muchos con sensaciones conflictivas. Por un lado, la historia es constantemente entretenida. Por otro lado, más larga de lo necesario. La recepción del público dependerá de a cuál de estos factores le den más importancia. Dicho eso, "¡La Novia!" (por lo menos) es una demostración de que el atrevimiento tiene méritos en el cine.
Nota 3,5/5,0"¡La Novia!" ya está disponible,
solo en cines.
Agustín Pérez Achurra, crítico de cine (
https://www.instagram.com/hobby.space/)