En "Proyecto Fin del Mundo" Ryan Gosling interpreta a un profesor de ciencias que despierta en una nave espacial, sin recordar quién es ni cómo llegó hasta allí.
EFE
La nueva temporada de cine ha sido bastante interesante. Durante este 2026, hemos visto películas que acaparan la mirada del público y la crítica, como "Exterminio: El Templo de los Huesos", "¡Ayuda!" o "GOAT: la cabra que cambió el juego". No obstante, la cartelera aún no encuentra esa película que pueda ser definida unánimemente como un éxito: aquella que logre atraer a las masas a las salas de cine y que se distinga por su calidad ante los especialistas. Esto podría cambiar con el estreno de la
nueva película de ciencia ficción, protagonizada por el popular Ryan Gosling: "Proyecto Fin del Mundo".
La entrega es adaptada del libro del mismo nombre y
sigue al profesor de ciencias Ryland Grace (Ryan Gosling), quien despierta en una nave espacial a años luz de casa, sin recordar quién es ni cómo ha llegado hasta allí. A medida que recupera la memoria, empieza a descubrir su misión en el espacio: resolver el enigma de la misteriosa sustancia que provoca la extinción del sol. El solitario hombre deberá recurrir a sus conocimientos científicos y a sus ideas poco ortodoxas para salvar a la Tierra de la extinción, pero una amistad inesperada le mostrará que no tiene por qué hacerlo solo.
En términos de adaptación, "Proyecto Fin del Mundo" convierte el libro en un espectáculo visual que potencia sus virtudes con grandes elementos técnicos y un Ryan Gosling que está en su zona de confort. Aunque a
veces peca de ser demasiado inofensiva y desbalanceada, la película es una experiencia muy grata para todas las familias que tengan ganas de viajar a una aventura en el espacio.
En esta nota revisamos cosas buenas y malas de este nuevo estreno en cines.
Impacto estelar
Desde el estreno de "Interestelar" de Christopher Nolan, la vara para las películas de ciencia ficción quedó muy alta. En términos de espectáculo, la calidad técnica tiene que ser tal que los espectadores puedan tener una
experiencia inmersiva en la sala de cine, o simplemente la película quedará en el olvido. Por suerte, y también gracias a un muy buen trabajo de su producción,
"Proyecto Fin del Mundo" cumple con esta exigencia.
La cinta, dirigida por Phil Lord y Christopher Miller (también productores de "Spider-Man: A Través del Spider-Verso"),
entiende lo importante que es la cinematografía y el sonido en películas ambientadas en el espacio. Comenzando con lo visual: este es un
show de colores impresionante, que hace que la pantalla (especialmente en la sala de cine) vibre con tonalidades fuertes y vivaces. Cuando la pantalla se ve así de bien, uno no puede evitar dejarse llevar por las maravillas desconocidas que el espacio, y una historia como esta, pueden ofrecer.
Pero
la música y el sonido también son elementos claves en la inmersión del espacio. Los efectos de sonido, los silencios y la banda sonora
permiten que nuestros sentidos crean que de verdad estamos en el espacio acompañando al astronauta Ryland Grace. Hay ciertas escenas donde esto se acentúa aún más, especialmente cuando los niveles de tensión en la aventura son altos y donde los espectadores podrán encontrarse, gracias a esto, al borde de sus asientos.
Punto aparte es la
producción y montaje del personaje de "Rocky", un alienígena que forma una amistad con Ryland. El trabajo hecho para traerlo a la vida, darle una voz y la personalidad necesaria para reflejar lo escrito en el libro es
simplemente sensacional.
En "Proyecto Fin del Mundo", Ryland Grace (Gosling) debe resolver el enigma de la misteriosa sustancia que provoca la extinción del sol. Crédito: AP.El espacio entre el humor y la emoción
Una de las grandes proezas de los directores denominados "Lord & Miller" es su capacidad de
encontrar humor y momentos emocionales en todas las historias en las que se ven involucrados. Para el caso de "Proyecto Fin del Mundo", los cineastas
se potencian de las habilidades de Ryan Gosling para entregar una historia cuya mejor definición es entrañable.
La cinta mezcla momentos tiernos con otros que harán que muchos suelten una carcajada fuerte. A pesar de que la misión de Ryland y su compañero Rocky sea el destino de sus mundos, la historia deja espacios para momentos livianos donde conectamos con estos personajes y nos enamoramos de su relación. Esto no quiere decir que la película no se tome en serio su problemática o que no haya momentos de peligro. Por el contrario, esta no se olvida de que lo que está en juego es el futuro de dos o más planetas.
En otras palabras, estos directores son
maestros en el balance de tonos.
Adaptación inofensiva
Si hay algo que criticar a esta película es su poco atrevimiento. Esta es una adaptación que va a la segura: busca pasar por los hitos más importantes del libro de la forma narrativa más simple posible. Por más que en lo técnico se den muchísimas virtudes, el ritmo de la historia no busca profundizar en varios de los temas que la película coloca sobre la mesa. Muchas dudas existenciales son pasadas de forma superficial y muchos problemas son resueltos con más facilidad de lo que uno espera. Es un
estilo liviano de adaptación, que no se arriesga a ocupar un lenguaje cinematográfico un poco más complejo para potenciar la historia. En otras palabras, es
una cinta que te deja buenas sensaciones, pero no tantos puntos de discusión.
Dicho esto, por más simple que sea, el foco de "Proyecto Fin del Mundo" siempre se mantiene en el corazón de la trama: la dinámica entre Ryland y Rocky. Esto, combinado con las otras virtudes ya mencionadas, hace que este estreno sea
un imperdible para toda la familia y, tal vez, el primer gran éxito de 2026.
Nota 4,3/5,0 "Proyecto Fin del Mundo" ya está disponible,
solo en cines.
Agustín Pérez Achurra, crítico de cine (
https://www.instagram.com/hobby.space/)