En la nueva "Scary Movie", Ghostface vuelve a amenazar a los protagonistas.
AP
Quién iba a pensar hace 20 años que la
comedia se volvería uno de los géneros en
peligro de extinción en el cine. Lejos quedaron los años donde abundaban en las salas, con múltiples subgéneros (comedia romántica, absurda, conceptual o parodias) llenando los fines de semana del calendario. Hoy, el humor se concentra en los servicios de streaming, que ven a las comedias como un tipo de película barata y de bajo riesgo. El panorama es desolador para el género en la pantalla grande; no obstante,
aún hay productores que están dispuestos a intentarlo, como los hermanos Wayans.
Marlon y Shawn tomaron riesgos para producir el
regreso de una franquicia que parecía olvidada, pero que en realidad se presenta como necesaria para la cartelera actual:
"Scary Movie".
Esta secuela, que también funciona como un relanzamiento, sigue a
Cindy, Shorty y el resto de la pandilla años después de las películas originales. Lo que parecía una nueva normalidad se derrumba cuando
la amenaza de siempre, Ghostface (de la saga "Scream"), reaparece en sus vidas y en la de sus hijos. Estará en manos de la pandilla y la nueva generación poder vencer a este antagonista, mientras repasan referencias de los últimos éxitos del cine de terror.
"Scary Movie" es lo que uno espera de una entrega así:
un sinfín de chistes, donde algunos funcionan, pero otros no. Sin embargo, el auge del terror, así como la extraña realidad en la que vivimos, permiten que esta película encuentre
más éxitos humorísticos que fracasos.
En esta nota revisaremos las virtudes y falencias de esta nueva entrega.
Contexto abundante
Como ya se mencionó,
el principal foco de esta película es la parodia al género de terror. Y con el éxito que este ha tenido en los últimos cinco años, "Scary Movie" tenía material para desarrollar al menos tres películas. Dicho eso, esta entrega elige bien dónde golpear:
no solo ataca los clichés del terror actual, sino también los del cine de hoy. Los remakes, las constantes secuelas legado, las franquicias que no terminan; todo es cancha para la parodia y ese acercamiento es el correcto.
La película
no solo se burla del cine, también aprovecha de repasar la realidad extrema en la que vivimos. Ya sean los archivos de Epstein, la policía fronteriza ICE de Trump, la cultura "woke" o de la cancelación, o las diferentes crisis sanitarias; "Scary Movie" no deja que nada se le pase y encuentra varias oportunidades que de seguro tendrán a varios riendo a carcajadas.
Anna Faris y Regina Hall en una escena de "Scary Movie". Crédito: AP.Mucho que morder
Ahora,
también hay un lado negativo en querer abarcar todo en solamente noventa minutos: no hay espacios para construir ritmos diferentes, por lo que todo viene empaquetado en una experiencia que intenta mucho y que, por más que varias veces acierta, también falla bastante.
La mera cantidad de chistes por secuencia demuestra que la película sigue una lógica de "fábrica de salchichas", donde lo importante está en el volumen y no en la calidad.
Esto se refleja en
momentos que no serán divertidos y que simplemente pasarán como un silencio incómodo en la sala de cine. Por suerte, para muchos estos serán la minoría, pero aun así hay que pensar en el posible equilibrio que se podía alcanzar si los guionistas prefirieran saborear un poco más los chistes que están escribiendo.
Autoreferencia
Otra herramienta de humor que "Scary Movie" ocupa particularmente en esta entrega es la autorreferencia o lo "meta", como se le dice en inglés. Esta entrega
rompe la cuarta pared de forma entretenida, ocupando el recurso para contextualizar la trama de una manera ingeniosa,
pero también lo utiliza constantemente para sus remates, agotándolo al entrar al tercer acto.
Esto es un fiel reflejo de la película como un todo: tiene el humor suficiente como para que todos encuentren momentos que les van a gustar y hacer reír (especialmente si son fanáticos del terror), pero ese porcentaje de risas versus cantidad de chistes se encontrará cerca del 50% en la mayoría de los casos.
Es entretenimiento que dan ganas de repetir, pero que no terminará en la lista de favoritos de casi nadie.
No obstante, el regreso del género de la parodia sí demuestra que hace falta en la cartelera, aunque su calidad no sea la mejor.
Es un buen limpiapaladar que hace de 90 minutos un entretenido panorama para el fin de semana. Así que queda recomendada, bajo discreción del espectador.
Nota 3,3/5,0"Scary Movie" ya está disponible,
solo en cines.