La historia de "Papi Ricky: La película" transcurre 20 años después de los acontecimientos de la teleserie.
Andes Film
En la era de la nostalgia en el cine, parecía una obviedad el desarrollar una película en base a una serie popular de Chile, especialmente una teleserie. Increíblemente, esto no había ocurrido antes. Por el contrario, solo había varias apuestas en televisión con remakes de teleseries conocidas o formatos aún más cortos, como teleseries verticales. No obstante,
Belén Soto y Jorge Zabaleta (junto al respectivo equipo de producción) decidieron resucitar a sus reconocidos personajes para traer de vuelta a
"Papi Ricky", solo que esta vez cambiaron el sillón por las butacas de la sala de cine.
Titulada "Papi Ricky, La Película", esta cinta toma lugar
20 años después de los acontecimientos de la teleserie. Ricardo, ahora en sus 50, ya no es el padre rebelde que conocíamos, sino que ha tomado un lado más conservador, enfocándose en el crecimiento de su taller automotriz. Catrala (interpretada por María Elena Swett), por su parte, sigue siendo la mujer independiente con espíritu rebelde. Alicia, hija de ambos, ahora es una mujer adulta que vive en Madrid y que llega a Santiago con una inesperada sorpresa: un pololo español con quien se va a casar ese mismo sábado. Ricky, al ver que la pareja de su hija es un guía espiritual, decide hacer todo lo posible para que este matrimonio no pase.
Esta película tiene grandes méritos y grandes fallas. Es una historia simplona, pero que por lo menos pone un conflicto para que sus personajes crezcan.
Le cuesta mucho encontrar su tono y ritmo, especialmente en su humor, pero cuando lo hace logra momentos que dejan a toda la sala sonriendo. El guion más de una vez llegó a remates sin respuesta de la audiencia, pero siempre era
salvado por el carisma que emiten Zabaleta y Swett.
Esta es una película que
está en un constante tira y afloja entre ser más que suficiente o ser muy poco. En esta nota analizamos los elementos que llevan a brillar y opacar el primer intento de una teleserie en la pantalla grande.
Guion, dirección y humor
Comenzamos con la parte más frustrante de esta cinta. Esta película sabe lo que es, conoce a sus personajes (a pesar de los cambios con el tiempo) y entiende el tono en el cual jugar. Por eso
resulta difícil entender cómo puede zigzaguear tanto entre chistes que hacen reventar a la sala y otros que son recibidos con un silencio rotundo. La razón podría estar en que, cuando los personajes son llevados a situaciones juguetonas, los actores brillan y logran elevar el material que les dan. Cuando el remate es solo una línea de diálogo que trata de ser divertida, ni siquiera Zabaleta logra que conecte con la audiencia. Tal vez el director debió confiar más en las dinámicas en set que en el material de base, pero esto es solo una teoría que se asomó luego de ver los bloopers en los créditos (los que se disfrutan bastante).
Estos problemas con el humor son un reflejo de las decisiones que toma esta suerte de secuela legado.
Hay muy buenas ideas dentro de esta historia, como un cameo que podría reflejar el dolor de un personaje que no quiere quedarse solo de nuevo, pero incluso Marvel le da más tiempo a estas apariciones "fan-service" para que tengan algo de peso y no sean solo una estrella fugaz.
De todas formas, dichos problemas aparecen más en los detalles, porque
en la mirada de la historia general no hay mucho que criticar: es una historia simple, con un conflicto interesante para los personajes, que se desenvuelve con más de una sorpresa. Es solo que, como ya se dijo, es frustrante, porque
la experiencia total del filme podría ser mejor.
En "Papi Ricky: La película", Mane Swett y Jorge Zabaleta vuelve a encarnar a Catrala y Ricky. Crédito: Andes Film.El carisma de Zabaleta y Swett
Probablemente lo mejor de la película.
Desde el primer minuto, uno puede ver que tanto Jorge Zabaleta como Mane Swett encarnan a sus personajes como si el final de la teleserie hubiese sido hace poco. No son necesariamente actuaciones brillantes o lo mejor del cine chileno este año, pero entienden a la perfección el tono de la película y logran desaparecer en Ricky y Catrala. A diferencia de otras personas en el elenco, que es mejor no mencionar, uno no ve en ellos personas tratando de actuar como sus personajes, sino que ve solamente a sus personajes.
Este carisma solo va creciendo con el paso de la película. A medida que el conflicto crece, hay más dinámicas entre ellos, por lo que hay más momentos para brillar. Sin duda esta historia se nutre de personajes que conocemos, porque sin ellos esta misma no funcionaría.
Conclusión
Por más que haya muchas cosas que criticar de esta entrega,
"Papi Ricky" será un caso muy interesante de observar durante este fin de semana. Primero por la reacción de la gente, que probablemente espera ir a divertirse con el retorno de estos personajes. Segundo, por el precedente que esta película puede marcar: de ser un éxito, ¿qué evitaría que otras casas de producción quisieran tomar otras teleseries reconocidas y llevarlas a la pantalla grande, como "Machos", "Pampa Ilusión" o "Amores de Mercado"?
Solo queda ver qué sucederá con "Papi Ricky, La película", que para muchos será suficiente. Otros, como quien escribe, esperaban un poco más. No obstante, como primera iteración de una teleserie llevada al largometraje, este intento es, por lo menos, digno de mostrar y
te enseña el potencial que estas adaptaciones pueden tener en una industria nacional que necesita urgentemente volver a conectar con el público general.
Nota 2,5/5,0"Papi Ricky, La película" ya está disponible,
solo en cines.