es uno de los directores más reconocidos de su generación. Ganador del Oscar en dos ocasiones consecutivas ("Birdman" y "El renacido"), el cineasta mexicano
, desde el drama más amplio de "Babel", hasta el caleidoscópico experimento personal de "Bardo". Ahora,
. ¿El resultado?
.
Cruise interpreta a Digger Rockwell, el hombre más poderoso del mundo, quien luego de cometer un
error catastrófico que pone en riesgo a la humanidad, emprende una misión frenética para
demostrar que puede ser su salvador. Acompañado de excéntricos personajes, incluyendo al presidente de los Estados Unidos (interpretado por John Goodman), el magnate se prepara para controlar la narrativa y salvar su legado. Aunque la realidad es que nada es lo que parece.
Antes de comenzar este análisis, se necesita aclarar algo:
hay un elemento clave en la narrativa de "Digger" que deliberadamente no se mencionará en esta nota, porque esta es una película que
se disfruta mucho más sin saber qué es lo que en realidad está pasando.
"Digger" es una experiencia que
desafía las expectativas y que, con el tiempo, revela capas que no eran evidentes en un primer visionado. Es
excéntrica, burda y pocas veces sutil, pero también es
inteligente, profunda y, en momentos, genuinamente
memorable. Su historia completa le pide al espectador completar las piezas faltantes, pero las claves están en cada cuadro de esta extraordinaria cinta.
En esta nota revisamos sus elementos más importantes.
Tono
Quizás lo más chocante al sentarse a ver "Digger" es su tono. La película es una
sátira casi despiadada contra los líderes globales, especialmente de Estados Unidos, y no tiene ningún reparo en hacerlo de forma exagerada y poco delicada. En papel, esto podría sonar superficial, como una comedia política más del montón. Sin embargo, lo que logra Iñárritu es mucho más interesante.
El tono de la película no es decorativo: es parte de las motivaciones de sus personajes. La forma en que "Digger" elige contar su historia está directamente vinculada a lo que quiere decir, lo que le da a su excentricidad un propósito que no siempre es obvio en un primer momento, pero que eventualmente cobra sentido. No recuerdo haber visto algo así antes, y eso ya es un mérito considerable.
John Goodman interpreta al presidente de Estados Unidos. Crédito: AP.Un cubo de Rubik
La mejor forma de describir las temáticas de "Digger" es pensar en un cubo de Rubik: tridimensional, con
varias caras que tienen elementos individuales y que en un comienzo parecen completamente desordenadas. A medida que la historia avanza,
cada movimiento va acomodando las piezas hasta llegar a un final que, aunque no está completamente resuelto, permite que
nosotros como espectadores terminemos de resolver.
Es una película que
aborda el poder, la codicia, la responsabilidad y el caos del mundo actual desde múltiples ángulos a la vez, sin que ninguno de ellos se sienta forzado. Hay una capa implícita que se va develando con el tiempo y que, cuando aparece, reencuadra todo lo que uno vio antes. Es algo muy efectivo y atrevido, que a algunos les chocará, especialmente si son quienes prefieren que las películas les entreguen los rompecabezas resueltos. No obstante
, si te permites discutir y pensar en lo que la cinta quiere decir, podrás completar un puzzle artístico impresionante.
No es solo Cruise
Sí, todo lo que han escuchado de
Tom Cruise en "Digger" es cierto.
Su actuación es espectacular e histriónica, en una extraña y efectiva combinación entre su rol en "Tropic Thunder" y su trabajo en "Magnolia". Es una actuación que
merece reconocimiento durante la temporada de premios y, aunque la nominación al Oscar parece casi segura, el galardón probablemente irá a parar a manos de
John Malkovich, quien también forma parte de este elenco y lo supera.
Dicho eso, lo que me gustaría destacar especialmente es el trabajo de
Riz Ahmed y John Goodman. Ambos
tienen papeles espectaculares que les exigen estar al nivel de Cruise, y los dos actores están absolutamente a la altura. Son roles muy físicos, ejecutados de forma bárbara.
No los pasen por alto.
Conclusión
"Digger" es una película que pide, casi con urgencia, un segundo visionado. No para aclarar si te gustó o no, sino
para absorber todos los detalles de una producción que es enorme en su calidad, especialmente una vez que uno conoce la sorpresa que guarda. También para
ver si los pocos elementos que quedaron sueltos terminan de amarrarse en esa segunda mirada, como ciertas escenas que no terminaron de funcionar del todo o las motivaciones de un personaje en particular que quedaron algo difusas.
Pero más allá de esos detalles,
"Digger" de todas formas entra en la lista de las mejores películas del año. Es una propuesta que se atreve, que desafía y que sorprende. En un año cinematográfico ya de por sí notable, Iñárritu logra excavar algo que muy pocas películas alcanzan:
una experiencia que no termina cuando salen los créditos.
Nota 4,6/5,0
"Digger" ya está disponible,
solo en cines.