BEIRUT.- Cuatro ciudadanos sirios murieron en un bombardeo que alcanzó un centro médico, en la noche del martes.
Se trata de dos enfermeros y dos conductores de ambulancia que pertenecían a una ONG, que trabaja en el centro médico de Jan Tuman, ubicado en el sur de la provincia de Alepo.
En tanto, otro enfermero se halla en estado crítico, explicó la Unión de Organizaciones de Socorro y Cuidados Médicos (UOSSM), basada en Francia, y que reúne a médicos de la diáspora siria que operan en zonas rebeldes.
El balance podría aumentar debido a la presencia de víctimas bajo los escombros, dijo la UOSSM.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) informó por su parte de que el bombardeo mató además a "nueve miembros del Ejército de la Conquista", que trabajaban en el centro médico.
Este grupo rebelde incluye al Frente Fateh al Cham (ex brazo sirio de Al Qaeda) y a otros grupos islamistas.
La OSDH dijo desconocer la nacionalidad de los aviones que perpetraron el bombardeo.
"Debido a la intensidad de los ataques, las tres plantas (del edificio del centro médico) se desplomaron y quedaron completamente destruidas", indicó en un comunicado Ahmed Dbais, director de la UOSSM.
El centro atiende de urgencia a unos 750 heridos al mes, según la ONG.
Tras una frágil tregua que duró una semana, la violencia se reanudó el martes en los frentes de la guerra de Siria, sobre todo en la provincia norteña de Alepo, con intensos bombardeos aéreos del régimen y de su aliado ruso contra los sectores controlados por los rebeldes.
Según la Organización Mundial de la Salud, Siria es el país más peligroso para el personal médico, con 135 ataques contra centros de este tipo en 2015.