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Cataluña celebra nuevas elecciones regionales llenas de incertidumbre y marcadas por la pandemia

La región vive este domingo sus quintos comicios desde 2010. Esta vez, prima la fragmentación, por lo que será necesaria la creación de alianzas para formar un gobierno.

14 de Febrero de 2021 | 05:45 | AFP/Editado por Ramón Jara A., Emol
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EFE
Escenario de un intento de secesión en 2017, Cataluña celebra este domingo unas elecciones regionales llenas de incertidumbre por la pandemia en las que el dirigente español Pedro Sánchez puede fracasar en su intento de desbancar al independentismo del poder.

Las autoridades regionales trataron de aplazar los comicios a finales de mayo pero la justicia suspendió el aplazamiento a pesar de la alta incidencia del covid-19 en las últimas semanas y el riesgo de una alta abstención.

En una controvertida decisión, las personas infectadas o en cuarentena podrán acudir a votar presencialmente de 19:00 a 20:00 horas, justo antes del cierre de los centros electorales, que abrirán a las 09:00 (05:00 en Chile).

"Todo el mundo debe poder votar, nadie queda fuera del voto", justificó a la AFP Ismael Peña López, encargado de procesos electorales del gobierno regional catalán.

Aunque en esa franja estarán protegidos con overol, guantes y pantallas faciales, entre los miembros designados por sorteo para trabajar en locales electorales cundió el miedo y cerca de 31.000 de un total de 82.000 pidieron no acudir.

El número de alegaciones aceptadas no trascendió, pero las autoridades insisten en que el escrutinio no peligra.

Polémica generó la decisión de las autoridades catalanas de permitir la votación de personas infectadas con covid-19 o en cuarentena, en un horario establecido

El gobierno regional asegura haber dispuesto todas las medidas sanitarias como tests de antígenos y mascarillas FFP2 para el personal electoral, locales espaciosos y ventilados o incluso abiertos.

El centro electoral "es realmente un lugar más seguro que ir en metro o a trabajar", aseguró Peña López.

Más de 5,5 millones de electores de esta región de 7,8 millones de habitantes están llamados a votar en estos comicios, cuyos resultados se esperan la noche del domingo.

La apuesta de Sánchez

Además de la situación sanitaria, la incertidumbre es también política en esta rica región del noreste de España, marcada desde hace diez años por el auge del independentismo que la gobierna desde 2015.

Los comicios, los quintos desde 2010, se convocaron por la inhabilitación judicial en septiembre del ex presidente Quim Torra, condenado por desobedecer a la Junta Electoral.

En el poder desde 2018, Pedro Sánchez trató de apaciguar la tensión que había desencadenado el intento de secesión de octubre de 2017 liderado por el ex presidente regional Carles Puigdemont, huido a Bélgica.

Con el propósito de desalojar a los separatistas del gobierno regional, el dirigente español colocó como candidato a su ex ministro de Sanidad Salvador Illa, cara visible de la lucha contra la pandemia.

Los sondeos lo ubican luchando por la victoria con los grandes partidos separatistas, aunque muy lejos de la mayoría necesaria para gobernar esta región con un idioma propio y amplias competencias.

En cambio, y a pesar de sus divisiones, los independentistas podrían conservar o ensanchar la mayoría absoluta que actualmente ostentan en el Parlamento regional, con 70 diputados de 135.

La duda es qué formación separatista quedará por delante: Juntos por Cataluña (JXC) de Puigdemont, que aboga por mantener la confrontación con Madrid, o sus socios de gobierno de Izquierda Republicana (ERC), que ha moderado sus postulados y sostiene a Sánchez en el Congreso nacional.

En las elecciones de 2017, ERC partía como favorita pero terminó por detrás de Puigdemont, un escenario que podría repetirse ahora cuando JxC está remontando en los sondeos.

"Una derrota de ERC reforzaría a quienes están en contra de cooperar con el gobierno central", señala Antonio Barroso, del gabinete de análisis Teneo.

En un escenario muy fragmentado, el próximo gobierno dependerá de las negociaciones poselectorales, en las que los independentistas se comprometieron a no cerrar acuerdos con Salvador Illa.

"La formación de gobierno será complicada y no debe descartarse una repetición electoral. En cualquier caso, los secesionistas parten con mejores perspectivas dado que los no separatistas difícilmente formarán un frente unido", indica Barroso.