El Papa Francisco "sufre una infección respiratoria que requerirá unos días de tratamiento médico hospitalario adecuado", comunicó la oficina de prensa del Vaticano después de que en la tarde del miércoles fuese internado en el hospital Agostino Gemelli de Roma.
"En los últimos días, el Papa Francisco se había visto aquejado de algunas dificultades respiratorias y esta tarde acudió al Policlínico A. Gemelli para realizarse unos controles médicos", agregó la nota.
El Vaticano precisó que
se ha excluido una infección por covid-19.
"El Papa Francisco se encuentra conmovido por los muchos mensajes recibidos y expresa su agradecimiento por la cercanía y la oración", se lee en el comunicado.
Según los medios, Francisco, de 86 años, había sido sometido a un TAC en el tórax y a otras pruebas médicas, y su estado de salud no preocupa tras conocerse los resultados.
El Vaticano sólo había comunicado durante la tarde que el Pontífice se encuentra en el hospital
"para controles programados anteriormente" pero no mencionó ningún motivo.
Sin embargo, el Papa tenía previsto esta misma tarde una entrevista para un programa de la televisión pública RAI que tuvo que ser anulada y por el momento también se ha cancelado la agenda de los próximos dos días.
Francisco fue operado en este hospital romano el 4 de julio de 2021 y dado de alta después de 10 días a los que siguió una lenta recuperación.
Desde entonces,
el Papa sólo ha sufrido un problema en la rodilla derecha que le obliga a andar con bastón o con silla de ruedas y ha asegurado en varias ocasiones que no se quiere operar.
Durante la mañana de hoy, Francisco celebró la audiencia general y se le vio con buena salud y sin problemas, y el próximo domingo tiene prevista la misa del Domingo de Ramos.
Conjeturas y secretos
Los problemas de salud del Papa suelen suscitar todo tipo de conjeturas.
En las varias entrevistas concedidas en los últimos meses, evocó la posibilidad de renunciar, tal como lo hizo en 2013 su predecesor, Benedicto XVI, fallecido a finales de 2022.
En julio pasado Francisco confesó que "ya no podía viajar" con el mismo ritmo de antes e incluso mencionó que podría "hacerse a un lado".
Pero en febrero aclaró que la renuncia de un papa "no debe convertirse en una moda" y que esa idea "por el momento" no estaba en su agenda.
Francisco cuenta desde hace un año con un "asistente personal sanitario" permanente, una enfermera.
La salud de los papas ha sido siempre "materia reservada" para el Vaticano y mantenida en general en secreto.
El médico y periodista argentino Nelson Castro presentó recientemente en Roma un libro sobre la salud de los papas y recorrió las enfermedades padecidas por ellos desde Leon XIII (1878-1903) y habló del tema con Francisco.
A Castro le contó que se había "recuperado por completo" y que "nunca se había sentido limitado desde entonces".
También reveló que cuando residía en Argentina fue tratado con acupuntura china por el dolor de espalda, que sufría de "cálculos en la vesícula biliar" y que en 2004 tuvo un problema cardíaco "temporal" debido al ligero estrechamiento de una arteria.