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Disputas entre China y EE.UU., ausencia de Rusia y las ansias de Japón: Expo Osaka en clave geopolítica

Proyectar la identidad de un país no es la única misión de una Expo. Muchos compiten y buscan relevar su influencia en la actualidad internacional.

18 de Mayo de 2025 | 07:16 | Por Benjamín Blanco, enviado especial a Osaka
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Imagen de unos de los sectores de la Expo Osaka, cuya extensión es de 155 hectáreas.

Benjamín Blanco
Escasos metros separan al pabellón de Estados Unidos con el de China en la Expo Osaka. Pero esta aparente cercanía es relativa: los ingresos de ambos se ubican en sectores opuestos del recinto ferial y si un visitante quiere ir a uno y luego al otro, debe caminar al menos 300 metros y armarse de paciencia: las filas pueden durar casi 30 minutos, de las más largas en el evento.

Así, como si fuera una extensión del pulso comercial que ambas potencias llevan actualmente, en la Expo Osaka se dan la espalda y también compiten. El recorrido por los pasillos de ambos pabellones incluye tecnología, innovación, la proyección de las futuras ciudades inteligentes, un condimento milenario en uno, American Way life en otro., pero los dos coronan el paseo con la misma joya: restos lunares traídos por sus misiones espaciales.

En esa batalla simbólica Washington saca una leve ventaja, pues mientras China exhibe polvillo del satélite natural, Estados Unidos muestra una piedra… Sin embargo, ambos fueron diferentes con Japón y dejaron que el país anfitrión se llevara el mayor crédito, exhibiendo en su pabellón una roca de 29 centímetros de ancho, 16 de alto, y 13 kilos provenientes de Marte y descubierta entre los restos de un meteorito.

Movimientos geopolíticos


Y es que este tipo de exposiciones –nacidas en el siglo XIX para relevar inventos y que ahora ha derivado en una forma de mostrar estilos de vida futuristas- se pueden leer en clave geopolítica de lo que está pasando en el Mundo: Rusia anunció tempranamente, en 2023, que no estría presente en momentos que la relación con Tokio estaba marcada por sanciones impuestas tras la invasión a Ucrania, país que sí está en la fiesta. Israel también está, pero a diferencia de otros eventos lo hace en un pabellón "tipo C", entre países más pequeños como Eslovenia y naciones africanas.

Japón se juega parte del prestigio bien ganado de nación eficiente. La gestión previa se vio afectada por la pandemia, aumento de costo de materias primas, que duplicaron el presupuesto inicial, sumado al escaso interés de los ciudadanos locales para visitar Osaka 2025.

De hecho, las proyecciones de visitantes son medidas: Si en la Expo de hace 55 años en la misma ciudad llegaron 60 millones de personas, ahora se proyectan algo menos de la mitad.

Por otro lado, el yen ha perdido su valor luego de 30 años con casi nula inflación y eso ha posibilitado un auge de turistas de mercados que antes no tenían acceso para visitar Japón, como China, Corea del Sur, Malasia y Filipinas. Eso explica que, por ejemplo, estos dos últimos países optarán por invertir fuerte con pabellones enormes, propuestas atractivas y una ubicación privilegiada. Con todo, la organización espera un impacto económico para Japón de US$21.000 millones.

Así es la roca lunar que expone EE.UU. en Osaka.

Además del éxito de la Expo, Japón tiene dos desafíos. Las esquirlas de la guerra comercial y el establecimiento de la Sociedad 5.0, concepto ideado en 2016 por empresas tecnológicas japonesas que sostiene lo siguiente: si evolucionamos desde la caza, a la agricultura, luego a la industria y finalmente a la sociedad de la información, el siguiente paso es que el desarrollo tecnológico se centra en beneficiario a los humanos.

Respecto a las potencias, se espera que a fines de junio el Presidente Donald Trump visite Osaka para el día de ese país, una señal relevante en la relación de ambos y la competencia con China.

"Japón va a jugar un rol de facilitador para que esta expo se focalice principalmente en los desafíos globales y que trate de trascender la rivalidad estratégica o el contexto de las guerras comerciales", sostiene Andrés Bórquez, experto internacional en Asia e investigador del núcleo milenio ICLAC.

Diplomacia de las exposiciones


El investigador apunta además que los desafíos globales, como el cambio climático, son mayores a los de la guerra comercial y destaca que en estos espacios sirven también para fortalecer las relaciones de los países medianos y en distintas órbitas.

"Este es un espacio que parte del protagonismo se lo llevan las grandes potencias, que van a tratar de mostrar sus innovaciones, sus tecnologías, sus soluciones, pero también es un espacio importante para las medianas y ahí juega un rol Australia, Nueva Zelanda, Singapur, Canadá o Chile".

Lo anterior es compartido por el senador y ex canciller José Miguel Insulza, quien visitó Osaka esta semana. "La primera expo fue en Londres hace más de 150 años, una época en la que el libre comercio empezaba a surgir y por lo tanto cada país quería mostrar lo suyo (…) Esta Expo parece seguir las normas de lo más constructivo, que es promover los países país, el comercio. Más allá de estos grandes acuerdos, también se da mucha conexión entre empresarios, el mundo, la cultura, no es necesaria de los gobiernos", complementa.

Paz Zárate, abogada internacionalista y Profesora de la Academia Diplomática de Chile apunta que si bien "algunos críticos han denunciado la irrelevancia de las ferias mundiales en el mundo actual; otros han afirmado que, al centrado en cuestiones sociales y ambientales, las ferias pueden seguir siendo valiosas tanto para los visitantes como para las ciudades y países anfitriones".

El polvillo lunar que muestra China.

Eso sí, advierte en que en el siglo XXI, los costos de hacer una expo "han aumentado debido a que la BIE (Oficina Internacional de Exposiciones) ha impuesto regulaciones más estrictas, pero la evidencia muestra que hoy en día los países se preocupan mucho por organizarlas y los gobiernos se esfuerzan por presentar candidaturas y obtener apoyo, porque siguen siendo importantes en la promoción del comercio, la inversión y el intercambio cultural".

En efecto, un ingrediente geopolítico presente en los últimos días ha sido la ofensiva de Arabia Saudita para asegurar la presencia de los países en la próxima Expo que se realizará en Riyahd en 2030: Una delegación de ese país ya se reunirá con autoridades nacionales para gestionar que Chile esté.

En esa misma línea, Serbia, un país mediano en el concierto internacional, invirtió en un pabellón grande y atrayente dado que Belgrado será sede de una expo intermedia en 2027.