El alcalde de Nueva York, el demócrata Zohran Mamdani, debutó ayer jueves tras tomar posesión de su cargo, ocasión en la que aseguró que la ciudad va a ser "un ejemplo para el mundo" y que va a mostrar que "la izquierda puede gobernar".
"Muchos estarán observando. Quieren saber si la izquierda puede gobernar (...) Quieren saber si los problemas que les aquejan pueden resolverse. Entonces, unidos, impulsados por nuestra determinación, haremos lo que los neoyorquinos hacen mejor que nadie: seremos un ejemplo para el mundo", sostuvo en su discurso el alcalde de 34 años.
"A partir de hoy, gobernaremos con amplitud y audacia. Puede que no siempre logremos nuestros objetivos, pero jamás se nos podrá reprochar haber carecido de coraje y de haberlo intentado", afirmó.
Así, las primeras horas de Mamdani al mando de la ciudad no han estado exentas de controversias, y es que además de firmar una serie de órdenes ejecutivas para abordar la crisis de vivienda, decidió revocar todas las órdenes de su predecesor, el demócrata moderado Eric Adams, emitidas partir del 26 de septiembre de 2024, fecha en que fue imputado por corrupción, aunque el caso fue cerrado tras la intervención del Gobierno de Donald Trump.
Entre las disposiciones anuladas figura una firmada por Adams en junio de 2025 que reconocía formalmente la
definición de antisemitismo de la
Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA).
Lo anterior desató la molestia de Israel, desde donde el Ministerio de Exteriores aseguró que la llegada de Mamdani al poder "es gasolina antisemita sobre un fuego abierto".
"Mamdani muestra su verdadera cara: Elimina la definición de IHRA (Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto) del antisemitismo y levanta las restricciones sobre el boicot a Israel. Esto no es liderazgo. Es gasolina antisemita sobre un fuego abierto", dijo el Ministerio en un mensaje publicado en su cuenta de X.
El Gobierno israelí ya había mostrado su poca simpatía hacia el demócrata cuando ganó las elecciones el pasado 4 de noviembre al que por entonces varios de sus ministros -sobre todo los más radicales- lo acusaron de "islamista declarado", "antisemita" y "enemigo de Israel".
Durante su campaña electoral, el demócrata mostró su apoyo al pueblo palestino, que continúa bajo asedio israelí en la devastada Franja de Gaza por lo que criticó al Ejecutivo de Benjamín Netanyahu, acusado de cometer un genocidio en el enclave por parte de la comunidad internacional y de organizaciones de derechos humanos de renombre, entre ellas dos israelíes.
Ahora bien, esta no es la única polémica que ha rondado la asunción de Mamdani en el cargo y es que en el marco de sus anuncios dio a conocer la designación del polémico abogado Ramzi Kassem, quien defendió al terrorista de Al Qaeda Ahmed al-Darbi en los tribunales, como fiscal jefe de la ciudad.
De este modo Kassem será asesor jurídico jefe de la ciudad de Nueva York, el cargo legal más importante de la alcaldía.
Profesor de Derecho en la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) y ex asesor en la Casa Blanca bajo el mandado de Joe Biden, Kassem también ha estado vinculado a la defensa de los derechos civiles y de inmigrantes.
Kassem fue el abogado principal de la defensa de al-Darbi, quien en 2014 se declaró culpable ante una comisión militar estadounidense de conspiración en relación con un complot terrorista de Al Qaeda para bombardear el petrolero francés MV Limburg frente a las costas de Yemen. Un civil murió en el ataque y varios más resultaron heridos. Fue condenado por el delito en 2017 y la administración Trump lo transfirió en 2018 a la custodia de Arabia Saudita.
Cabe recordar que durante la contienda por la alcaldía, el presidente de EE.UU., Donald Trump amenazó con retener fondos federales a la ciudad si Mamdani ganaba y planteó el despliegue de efectivos de la Guardia Nacional en la ciudad.
Pero el mandatario sorprendió a simpatizantes y opositores por igual al invitar al funcionario demócrata a la Casa Blanca para lo que terminó siendo una reunión cordial en noviembre. "Quiero que él haga un gran trabajo y lo ayudaré a hacer un gran trabajo", expresó en aquella oportunidad.
Aun así, es casi seguro que resurjan las tensiones entre los dos gobernantes, dadas sus profundas discrepancias políticas, especialmente en lo que respecta a la inmigración.