Tras anunciar la captura de Nicolás Maduro en Venezuela el sábado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no tuvo problemas en señalar un posible nuevo blanco de la acción de Estados Unidos en Latinoamérica:
"Gustavo Petro tiene que cuidarse el trasero".
Es sabido que la relación entre el Mandatario estadounidense y su par colombiano es mala. Petro ha sido, desde el primer día, uno de los grandes críticos de Trump, que también ha mantenido un discurso duro hacia el líder izquierdista, al que ha calificado, incluso, de impulsar el narcotráfico en su país.
Y tras lo ocurrido el fin de semana, los dardos del norteamericano han aumentado. El domingo, el gobernante aseguró que "Colombia también está muy enferma", y en referencia a Petro dijo que el país está "gobernado por
un hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos y eso es algo que no va a estar haciendo por mucho tiempo".
Al ser preguntado si eso significa que podría haber una operación de Estados Unidos en Colombia, como la que se hizo en Venezuela contra Nicolás Maduro -que fue detenido y llevado ante un juez de Nueva York junto a su esposa, Cilia Flores- Trump respondió: "a mí me suena bien eso".
La respuesta de Petro no se hizo esperar. Luego de decir que no está "preocupado para nada" de las amenazas de Trump, criticó duramente la intervención militar estadounidense en Venezuela, la que calificó de "aberrante" y aseguró que se trata de "un secuestro". En sus palabras, Washington tiene "una actitud tan imperial que quiere regresar a Venezuela, después de la lucha de (el libertador Simón) Bolívar, a convertirla en una colonia".
Con el transcurso de los días, el líder colombiano endureció sus palabras. El lunes, amenazó con volver a tomar las armas si es necesario, para defender la soberanía de Colombia. "Aunque no he sido militar sé de la guerra y la clandestinidad. Juré no tocar un arma más desde el pacto de paz de 1989 (sic), pero por la patria tomaré de nuevo las armas que no quiero", dijo Petro en un largo escrito en su cuenta de X, recordando sus años integrando la guerrilla del M-19, que se desmovilizó en 1990 después de firmar un acuerdo de paz con el entonces presidente colombiano Virgilio Barco (1986-1990).
"No soy ilegítimo, ni soy narco, solo tengo como bien mi casa familiar que aún pago con mi sueldo. Mis extractos bancarios han sido publicados. Nadie pudo decir que he gastado más que mi sueldo. No soy codicioso", afirmó el líder izquierdista para rechazar las acusaciones de Trump en su contra.
"La forma de defenderme es tomarse el poder en todos los municipios del país. La orden a la fuerza pública es no disparar al pueblo y sí al invasor", subrayó.
De este modo, Petro´-que dejará el poder en agosto próximo- convocó a una manifestación para este miércoles en toda Colombia con el objetivo de "defender la soberanía nacional".
Incidencia en las elecciones
Tanto la captura de Nicolás Maduro como las amenazas de Trump a Petro encendieron las alarmas en Colombia, país que comparte frontera con Venezuela y que además celebrará elecciones legislativas y presidenciales el 8 de marzo y el 31 de mayo, respectivamente. La situación actual, claramente, se está tomando la campaña.
El fantasma de la crisis en el país petrolero ha estado presente en las dos últimas campañas presidenciales de Colombia por el temor a "volvernos como Venezuela", atizado principalmente por el partido uribista Centro Democrático, conjetura que ha tomado fuerza en el actual Gobierno.
La pregunta que se hacen hoy los colombianos es quiénes se verán beneficiados o perjudicados por la detención de Maduro, que este lunes fue presentado ante un juez en Nueva York, ya que la derecha insiste en que la mano del chavismo ha influido en la política colombiana de los últimos años.
"Indudablemente la captura de Nicolás Maduro por parte de los Estados Unidos afecta el equilibrio democrático en Colombia", dijo a EFE Fabián Cárdenas, profesor del Departamento de Derecho Económico de la Pontifica Universidad Javeriana de Bogotá. En su opinión, aunque "todo lo que ha hecho en Venezuela" el presidente Donald Trump "es contrario al derecho internacional", no deja de ser un mensaje para el resto de la región, en el sentido de que "lo que dice lo ejecuta, independientemente de que esté acorde o no al derecho".
"El primer efecto es que eso polariza aún más la política en Colombia" y puede acabar perjudicando a la izquierda, en especial al candidato presidencial del Pacto Histórico, el senador Iván Cepeda, líder en las encuestas de intención de voto y considerado por la derecha como "el heredero" de Petro, señaló el experto.
Si a eso se suma el enfrentamiento directo de Petro con Trump, para muchos electores indecisos puede ser "una indicación a votar de manera obligada, y más allá de su conciencia democrática, por un gobierno de derecha", afirmó.
Más prudencia y menos amenazas
Las amenazas de Trump a Petro han provocado amplio rechazo en Colombia, incluso de opositores al Presidente, que consideran que el mandatario debe terminar su mandato de cuatro años el próximo 7 de agosto y eso debe respetarse.
"La nuestra es una realidad jurídica y política distinta a la de Venezuela. Maduro es un tirano que usurpó la presidencia de quien fue elegido democráticamente. Venceremos a Gustavo Petro y sus herederos con votos en las urnas, sin trampas y aún contra los grupos ilegales. Sin intervención de nadie", manifestó la candidata presidencial del Centro Democrático, Paloma Valencia.
Sin embargo, los expertos coinciden en que
la prudencia recomienda bajar el tono al discurso antiimperialista de Petro para evitar provocaciones que deterioren más una relación de 200 años con Estados Unidos que se ha caracterizado por un fluido intercambio comercial y una sólida cooperación policial y militar.
"Creo que la actitud tanto de Trump como de Petro son contraproducentes. No se pueden hacer mensajes y declaraciones improvisadas y no se pueden manejar las relaciones internacionales en un momento tan sumamente complicado como este a base de mensajes en X, para eso están la Cancillería en Colombia y el Departamento de Estado en los Estados Unidos", señaló el excanciller colombiano Julio Londoño.
Cárdenas, por su parte, indicó que "esa controversia entre Trump y Petro supera cualquier análisis técnico, de geopolítica, de relaciones internacionales", pero hay que tener en cuenta que, por lo visto en Venezuela y otros lugares del mundo, el mandatario estadounidense no se queda solo en las palabras.
"Es claro que las palabras de Donald Trump no son amenazas, son advertencias", sentenció.