Miguel Díaz-Canel y Donald Trump.
AFP y AP
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este lunes que "no existen conversaciones con el Gobierno de EE.UU.", después de que Donald Trump instase a La Habana a alcanzar "un acuerdo antes de que sea demasiado tarde".
"Como demuestra la historia, las relaciones entre EE.UU y Cuba, para que avancen, deben basarse en el Derecho Internacional en vez de en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica", escribió Díaz-Canel en redes sociales. Agregó que el Gobierno cubano está dispuesto a "sostener un diálogo serio y responsable".
Díaz-Canel indicó que tan sólo hay "contactos técnicos" entre Cuba y EE.UU. en el "ámbito migratorio" en base a unos acuerdos bilaterales que La Habana, según el presidente, "cumple escrupulosamente".
Trump incluyó su llamado a Cuba a negociar un acuerdo con Washington en un mensaje en redes sociales este domingo dedicado a la isla en el que insistió en que La Habana no iba a recibir "más petróleo ni dinero" de Venezuela. "Les sugiero (a Cuba) que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde", añadió el republicano.
El pasado viernes, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, dijo que Cuba no va a "vender el país ni ceder ante la amenaza y el chantaje" de EE.UU. tras participar en el acto de homenaje en Caracas a los caídos en los ataques estadounidenses para capturar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, entre ellos 32 militares y espías cubanos.
Venezuela ha sido el principal proveedor energético de Cuba a partir de un acuerdo bilateral, mediante el cual Caracas ha recibido servicios profesionales de La Habana (principalmente médicos y profesores, pero también expertos en seguridad y defensa) a cambio de crudo.
Las intercepciones estadounidenses de buques petroleros sancionados desde el país sudamericano y el anuncio por parte del presidente estadounidense de que Washington tendrá un control total sobre la venta del petróleo venezolano amenaza con poner a La Habana en una tensión máxima.
Cuba enfrenta desde mediados de 2024 una severa crisis energética, marcada por la falta de combustible y las fallas de sus centrales eléctricas, lo que ha derivado en cortes de 20 o más horas diarias de suministro en diversas zonas del país.