Presencia de China en el Ártico: ¿Es una amenaza para Groenlandia como asegura Trump?
Si bien expertos coinciden en el interés del país asiático por aumentar su presencia en la región, hasta ahora sólo lo ha logrado a través de su colaboración con Rusia.
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a situar a Groenlandia en el centro del debate geopolítico al advertir que, sin la intervención de su país, la isla ártica podría quedar bajo la influencia de China. El mandatario incluso ha llegado a amenazar con tomar el control del territorio —perteneciente a Dinamarca, su aliado en la OTAN— para evitar lo que describe como un riesgo estratégico creciente en el Ártico.
Sin embargo, un análisis detallado de la presencia china en la región relativiza de forma significativa estas afirmaciones. Expertos coinciden en que no existe una presencia militar relevante de Beijing en Groenlandia y que la influencia china en el Ártico, aunque creciente en algunos ámbitos, sigue siendo limitada y, en gran medida, dependiente de su cooperación con Rusia.
China ha manifestado ambiciones claras en la región ártica, tanto a través de proyectos científicos, inversiones puntuales y el impulso de nuevas rutas marítimas como la Ruta de la Seda Polar. No obstante, varios de sus intentos de expandir su presencia económica y estratégica han encontrado resistencia, y hasta ahora no hay señales claras de una amenaza directa o inminente para Groenlandia, como sostiene el mandatario estadounidense.
¿Hay barcos de guerra y submarinos chinos en Groenlandia?
Trump sostiene que Groenlandia estaría llena de buques de guerra y submarinos chinos si no fuera por Estados Unidos.
Especialistas descartan esta afirmación y aseguran que no existe una presencia militar china significativa en la isla.
Paal Sigurd Hilde, del Instituto Noruego de Estudios de Defensa, califica esta idea como un "sinsentido".
No hay evidencia de una concentración de barcos chinos ni rusos en Groenlandia y la presencia militar china en el Ártico, en general, es considerada modesta.
El crecimiento de esa presencia se ha dado principalmente en colaboración con Rusia desde la invasión de Ucrania en 2022.
Una embarcación danesa patrulla las aguas de Groenlandia. | AFP
Según Hilde, China solo puede ganar influencia relevante en el Ártico a través de Rusia.
Ambos países han incrementado operaciones conjuntas, como patrullas de bombarderos cerca de Alaska en 2024.
China dispone de algunos rompehielos equipados con minisubmarinos de aguas profundas.
Estos equipos podrían servir para mapear el fondo marino, lo que tendría potencial uso militar.
Beijing afirma que estas capacidades están destinadas exclusivamente a investigación científica.
China también utiliza satélites para la observación del Ártico.
¿Está creciendo la influencia de China en el Ártico?
Expertos advierten que una presencia regular del ejército chino o de activos vinculados a él sería una preocupación de seguridad.
Helena Legarda, del Instituto Mercator de Estudios Chinos, señala que China tiene ambiciones claras de expandir su huella regional.
En 2018, Beijing lanzó la Ruta de la Seda Polar.
Este proyecto es la extensión ártica de la iniciativa de la Franja y la Ruta.
China busca convertirse en una "gran potencia polar" hacia 2030.
Ha establecido estaciones de investigación científica en Islandia y Noruega.
Empresas chinas han invertido en proyectos energéticos rusos y en infraestructura ferroviaria en Suecia.
Nuuk, la capital de Groenlandia. | AFP
La competencia con China por recursos y rutas comerciales podría afectar intereses europeos.
Algunos países han comenzado a resistir inversiones chinas. Por ejemplo, fracasaron sus intentos de adquirir una estación naval abandonada en Groenlandia y un aeropuerto en Finlandia.
Se menciona que Estados Unidos habría presionado a sus aliados para rechazar estas inversiones.
En 2019, Groenlandia decidió no usar tecnología de Huawei para sus redes 5G.
Rusia es la principal excepción, con múltiples inversiones chinas en recursos y puertos del norte del país.
¿Qué intereses tiene China en Groenlandia?
Groenlandia posee las octavas reservas mundiales de tierras raras.
Estos minerales son clave para vehículos eléctricos y equipamiento militar.
Aunque China domina la producción global de tierras raras, su acceso a los recursos groenlandeses ha sido limitado.
En 2021, el gobierno local bloqueó un proyecto vinculado a China en el yacimiento de Kvanefjeld, una decisión tomada por preocupaciones ambientales.
Una imagen de Nuuk, Groenlandia. | AP
Otro yacimiento en el sur de Groenlandia fue vendido en 2024 a una empresa con sede en Nueva York.
Hace una década existía el temor de que inversiones mineras chinas, muy superiores al PIB local, aumentaran su influencia.
Sin embargo, esas inversiones nunca llegaron a concretarse.
Según expertos, el riesgo de una influencia china dominante en Groenlandia se ha ido disipando con el tiempo.
¿Qué papel juegan las rutas marítimas árticas en la estrategia china?
La Ruta de la Seda Polar busca conectar China con Europa a través del Ártico.
El deshielo provocado por el aumento de las temperaturas facilita estas rutas.
En octubre, China y Rusia acordaron desarrollar la Ruta Marítima del Norte (NSR), la que bordea la costa norte del territorio ruso.
En 2024, un barco chino llegó al Reino Unido en 20 días usando esta vía.
El trayecto fue aproximadamente la mitad del tiempo que la ruta por el Canal de Suez.
El uso del Ártico podría transformar el transporte marítimo global.
Una embarcación china durante ejercicios militares en Sudáfrica. | EFE
También permitiría reducir la dependencia china del estrecho de Malaca.
La navegación en estas zonas requiere equipamiento especializado por el hielo, la niebla y el clima extremo.
El año pasado, barcos chinos realizaron solo 14 viajes por la NSR, principalmente para transportar gas ruso.
Existe una ruta alternativa: el Paso del Noroeste, a través del archipiélago canadiense.
Esta opción podría reducir la dependencia de rutas controladas por Rusia y China.
La NSR no pasa por Groenlandia y por ello no respalda la afirmación de Trump sobre una supuesta presencia masiva de barcos chinos en la isla.
Expertos no detectan señales de actividad militar china en Groenlandia ni en sus alrededores.
Los problemas de seguridad en la zona, según especialistas, son actualmente difíciles de identificar.