El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, renunció este miércoles a su cargo en el Ministerio Público, según informó la Asamblea Nacional, que momentos después lo designó defensor del pueblo de manera temporal.
Saab estaba al frente de la fiscalía desde 2017. El abogado se dice un defensor de los derechos humanos, aunque la oposición le reprocha hacerse la vista gorda ante denuncias de abusos por parte de las fuerzas del orden.
Abogaba por el regreso de Nicolás Maduro, capturado en una operación militar estadounidense el 3 de enero y preso en Nueva York, donde se enfrenta a un juicio por narcotráfico. Condenó la incursión de Washington como ilegal y violatoria del derecho internacional.
El Parlamento recibió una comunicación dirigida a Jorge Rodríguez, jefe del Legislativo, suscrita por Saab, "mediante la cual remite (la) renuncia a su cargo como fiscal general de la república", leyó la secretaria durante una sesión parlamentaria.
Asimismo, la secretaria informó de la renuncia de Alfredo Ruiz al frente de la Defensoría del Pueblo, un ente que tiene como función la promoción de derechos humanos.
Rodríguez mostró a los parlamentarios las misivas que recibió tanto de Saab como de Ruiz "en donde expresan su decisión de renunciar al cargo respectivo como fiscal general de la república y como defensor del pueblo", indicó.
Según el jefe parlamentario, el procedimiento constitucional estipula designar un comité de postulaciones. "Vamos a proceder a escoger a una encargada o un encargado para ambos cargos mientras se activa el comité de postulación", señaló durante la sesión.
Y acto seguido, la Asamblea Nacional votó por funcionarios encargados para sendos puestos.
Saab recibió la mayoría calificada y fue designado defensor del pueblo encargado, un puesto que ya ocupó previo a su paso de casi una década a la cabeza del Ministerio Público.
Y en su lugar, el abogado Larry Devoe fue votado como fiscal encargado.
Devoe es representante de Venezuela ante el sistema internacional de derechos humanos. Encabeza el estatal Consejo Nacional de Derechos Humanos, instancia que se encarga de coordinar y apoyar las políticas públicas en la materia.
"Merecemos la paz"
La renuncia de Saab se produce casi dos meses después de que Estados Unidos lanzó una operación militar el 3 de enero con bombardeos en Caracas y zonas aledañas.
Delcy Rodríguez, quien era vicepresidenta de Maduro, asumió el poder de forma temporal tras el derrocamiento del mandatario izquierdista.
La mandataria interina adelanta cambios progresivos en su gabinete como parte de una agenda que incluye una reforma a la norma petrolera y una histórica ley de amnistía, promulgada la semana pasada.
El instrumento representa un paso para "una Venezuela más democrática, más justa, más libre", según la propia presidenta encargada.
Saab apostaba a la "pacificación real" de Venezuela por medio de la ley de amnistía, iniciativa de Delcy Rodríguez.
"Nos merecemos la paz, que todo sea debatido a través del diálogo", dijo el entonces fiscal en entrevista con la AFP a comienzos de febrero antes de la promulgación de la norma.
Estuvo al frente de la fiscalía durante casi una década cuando Maduro gobernaba con mano de hierro. Está sancionado por Estados Unidos desde 2017 entre cuestionamientos por violaciones de derechos humanos en el país.
La Asamblea Constituyente, que rigió como un "suprapoder" cuando la oposición controlaba el Parlamento, nombró en 2017 a Saab como fiscal general al destituir a Luisa Ortega Díaz, una chavista que se rebeló contra Maduro.
Se desempeñaba desde 2014 como defensor del pueblo.
También fue gobernador de su natal estado Anzoátegui (2004-2012).
Es considerado uno de los más cercanos colaboradores de la llamada "Revolución Bolivariana" y sus detractores lo acusan de servir al chavismo.
Saab es hijo de inmigrantes libaneses, poeta y amante del gimnasio y los tatuajes.