El ataque
conjunto de Israel y Estados Unidos a Irán este fin de semana centró la agenda internacional en Medio Oriente y dio una nueva luz sobre el rumbo que está tomando la política exterior del Gobierno de
Donald Trump. Los bombardeos de la madrugada del sábado, que acabaron con la vida del líder supremo iraní
Alí Jamenei, hicieron recordar el operativo del pasado 3 de enero en Venezuela, que concluyó con la captura de
Nicolás Maduro.
Es más, fue el propio Presidente estadounidense quien recordó lo sucedido en el país caribeño, pensando en el futuro iraní. "Lo que hicimos en Venezuela, creo, es el escenario perfecto", aseguró en entrevista telefónica con The New York Times.
Tras el arresto de Maduro y su posterior traslado a Nueva York, la Casa Blanca promovió el ascenso al poder de la entonces vicepresidenta venezolana, la chavista Delcy Rodríguez. Esta vez, Washington se ha inmiscuido en las decisiones del país sudamericano y ha negociado por el petróleo de éste.
Lo cierto es que lo ocurrido este sábado en Medio Oriente guarda algunas similitudes con el operativo en Venezuela, pero también los analistas sostienen que se trata de dos realidades completamente diferentes.
Similitudes
Hay algunas similitudes entre el ataque realizado en Venezuela y los bombardeos en Irán. Ambos ocurrieron un sábado de madrugada tras una compleja planificación que terminó con el descabezamiento de sus líderes principales.
El director del Observatorio de Asuntos Internacionales de la Universidad Finis Terrae, Alberto Rojas, señaló en EmolTV que otro elemento común tiene que ver con cómo EE.UU. "realizó importantes despliegues de su poder aeronaval cerca de estos países". "Lo vimos primero en el Caribe y ahora cerca del Golfo Pérsico y en la zona este del Mediterráneo", afirmó.
El analista agregó que EE.UU actúa también sobre la base de "este concepto de la decapitación de los gobiernos".
"En el caso venezolano no fue la muerte de Nicolás Maduro sino su captura, en el caso de Irán es la muerte del líder supremo, una figura sumamente importante y que busca de algún modo desmoronar o debilitar el régimen iraní", remarcó Rojas, quien también destacó que ambos países atacados "son importantes productores de petróleo".
Por su parte, el analista argentino Mookie Tenembaum subrayó que lo que busca Donald Trump en Irán "es un escenario de castración. Que el régimen iraní se quede, pero sin hacer daño. Que no molesten, algo parecido a lo que pasó en Venezuela".
Diferencias
Con todo, el propio analista remarcó que "Irán no es Venezuela", porque en este último país "existen cárceles y en Irán saben que, si el régimen se cae, los cuelgan. Es decir, no los van a enjuiciar. Por eso ellos (los personeros del régimen) van a luchar hasta el final".
En esa línea, se espera que la resistencia iraní sea mucho mayor, dado también por su poderío militar que es completamente superior al venezolano.
Asimismo, hay más dudas respecto al futuro político del país y quién podría gobernar. Si bien en Venezuela continúa el chavismo en el poder, es de esperar que en un tiempo más se convoque a elecciones libres donde la oposición tiene claras posibilidades de imponerse. Irán, en cambio, no conoce de democracias, dado que antes de convertirse en república islámica era una monarquía.
Alberto Rojas, por su parte, habla de otras "diferencias claras", centradas principalmente en la capacidad de acción de Estados Unidos, la cual en Latinoamérica "es muy alta".
"En el caso de Medio Oriente es un escenario completamente distinto, mucho más lejano", sostuvo, aunque explicó que "ciertamente EE.UU. puede compensar la distancia física con la enorme presencia militar en la región", recordando la participación estadounidense en países como Bahrein y Qatar, donde cuenta con decenas de miles de efectivos.