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La otra vez que EE.UU. intervino en Irán: La caída del primer ministro Mohammad Mossadegh en 1953 con ayuda de la CIA

A través de la Operación Ajax, Washington y Reino Unido contribuyeron al derrocamiento del dirigente, dando paso a una dictadura.

03 de Marzo de 2026 | 21:18 | Por Nicolás Stevenson Flaño, Emol
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A través de la CIA y el MI6, el servicio de inteligencia exterior del Reino Unido, el ejecito iraní recibió todo el apoyo que necesitó para permitir el regreso al poder con plenas facultades del sha Mohammad Reza Pahlav.

AFP
Si bien la actualidad internacional está sumida en la escalda armada en Irán por parte de Estados Unidos en alianza con Israel, esta no es la primera vez que los norteamericanos intervienen en el país persa.

La muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, trae al recuerdo una de las maniobras más trascendentes en la historia de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA), cuando en la década de los 50 se llevó a cabo la Operación Ajax, cuyo objetivo -cumplido- fue derrocar al primer ministro iraní Mohammad Mossadegh.

De manera encubierta, el Gobierno del ese entonces presidente estadounidense, Dwight D. Eisenhower, en conjunto con servicios de inteligencia del Reino Unido impulsaron un cambio de régimen a través de un golpe de Estado el 19 de agosto de 1953.

Así fue como Mohammad Reza Pahlavi, quien ejercía como el sha -monarca iraní- y había sido exiliado brevemente en 1953, consolidó su poder absoluto e instauró un régimen autoritario hasta 1979.

Fue ese año que un masivo proceso de movilizaciones sociales, impulsado por el descontento social y una represión política derrocó a Pahlavi, dando inicio a la república islámica liderada por el ayatola Ruholá Jomeini.

La nacionalización del petróleo


Cuando en 1951 el demócrata Mohammad Mossadegh ascendió al poder, rápidamente tomó una medida que dos años más tarde le valdría su posición como primer ministro: la nacionalización del petróleo.

Y es que el Reino Unido no la consideró una estrategia comercial oportuna. Desde principios del siglo XX, la Anglo-Iranian Oil Company ( AIOC) estaba a cargo de la explotación del petróleo, la cual era una empresa británica que no dejaba beneficios suficientes al Estado iraní.

Irán solo recibía un 16% de las ganancias, calculadas aparte de los impuestos, y el país no podía revisar la contabilidad de la empresa, por lo que quedaban bajo lo que decidiera la AIOC.

Todo esto en una década en donde buscar una posición estable en al tablero comercial era clave tras el término de la Segunda Guerra Mundial, y en donde Irán atravesaba una etapa intensa de movilización política en busca de afirmar su soberanía económica, especialmente en el sector estratégico del petróleo.

Así fue cómo Mossadegh, quien era ampliamente popular tanto dentro como fuera del país, buscó recuperar el control de los recursos naturales para aumentar los ingresos de Irán, provocando el descontento de Reino Unido, que respondió con un bloqueo económico contra el gobierno iraní.

La Operación Ajax


Si bien Estados Unidos y Gran Bretaña sabían que Mossadegh no era comunista, la Operación Ajax se enmarcó en un inestable contexto marcado por la Guerra Fría, en donde el control energético y la oposición a la expansión del comunismo eran objetivos claves para estas potencias.

A través de la CIA y el MI6 (el servicio de inteligencia exterior del Reino Unido) el ejecito iraní recibió todo el apoyo que necesitó para permitir el regreso al poder con plenas facultades de sha Mohammad Reza Pahlavi, monarca que desde 1951 había sido relegado a un papel más limitado.

Fueron propagandas, sabotaje político, sobornos, manipulación mediática y movilización social artificial algunas de las estrategias utilizadas por los servicios de inteligencia para llevar a cabo la estrategia.

Esta operación por bajar a Mossadegh, quien era miembro de una prominente familia iraní y un culto abogado que estudió en Europa antes de emprender su carrera política en Irán, comenzó en marzo de 1953 con el secuestro, tortura y asesinato de Mahmoud Afshartous, jefe de la policía nombrado por el primer ministro. Además, hubo un amplio trabajo de los medios de comunicación por difundir noticias falsas en busca de desestabilizar al país.

Otro factor clave fue la ruptura entre Mosaddegh y el ayatola Kashani, lo cual se transformó en un golpe de gracia para el gobierno civil. Al inicio, ambos unieron al pueblo y al clero para nacionalizar el petróleo, pero las ambiciones democráticas de Mosaddegh chocaron con la visión religiosa de Kashani. Al final, el Ayatolá le quitó su apoyo masivo, dejando el camino libre para que el sha recuperara el control.

En conjunto a la salida del demócrata, quien murió confinado en una villa iraní en 1967, rápidamente se frenó la nacionalización del petróleo, volviendo a manos occidentales mediante un consorcio internacional, aunque con mayor participación iraní que antes.

Fue la propia CIA la cual desclasificó documentos en 2023 que reconocieron formalmente su papel clave en el golpe de Estado, documentos que fueron obtenidos bajo la Ley de Libertad de Información por el Archivo de Seguridad Nacional.

Así, Ajax es considerada como la primera operación encubierta de alto calibre de la CIA que cambió un régimen organizado en tiempos de paz, y se convirtió en el modelo para futuras intervenciones durante la Guerra Fría en otras regiones del mundo, como en el derrocamiento del líder socialista Salvador Allende en Chile, en 1973.