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Una investigación que duró meses: Cómo la CIA y el Mossad planificaron los ataques a Irán

Los agentes indagaron durante varias semanas los movimientos del ayatola Alí Jamenei.

03 de Marzo de 2026 | 15:50 | Redactado por Ramón Jara A., Emol
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AFP
El sábado, el mundo entero se sorprendió al ver cómo Estados Unidos e Israel bombardeaban diversos puntos de Irán, en un operativo conjunto marcado por la muerte del líder supremo iraní, el ayatola Alí Jamenei. Según revelaron las mismas partes involucradas, todo se trató de un riguroso plan de meses, donde los servicios de inteligencia de ambos países tuvieron un rol crucial.

De acuerdo con un reportaje de CNN, tanto la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA) como el Mossad israelí estuvieron durante meses investigando a Jamenei en busca del "momento justo" para iniciar el mortal ataque.

Según la publicación, ambas entidades vigilaban diariamente al líder supremo y tenían claro dónde vivía, con quiénes se reunía, cómo se comunicaba y dónde podría refugiarse ante un eventual ataque. Los agentes de inteligencia también tenían identificados a los diversos líderes políticos y militares de Irán, quienes "rara vez se reunían en el mismo lugar con el ayatola".

Pero todo cambió en los últimos días, después de que un grupo de altos funcionarios de la República Islámica -incluido Jamenei- programara una reunión para la mañana del sábado en un complejo de Teherán donde se encuentran las oficinas del ayatola, la Presidencia y el aparato de seguridad nacional.

La medida sorprendió a agentes estadounidenses e israelíes, quienes aseguraron que el líder islámico finalmente bajó la guardia al aceptar una reunión durante las horas de luz. Una oportunidad que, según los funcionarios consultados por CNN, "no podían dejar pasar".

Esto obligó a las fuerzas de inteligencia modificar los planes de ataque, ya que desde un principio se habló de un ataque nocturno que ahora se realizaría en plena luz del día.

Fue así como, a eso de las 06:00 horas del sábado, aviones de combate israelíes iniciaron el ataque contra el complejo de Teherán con municiones de alta precisión y misiles de largo alcance. Horas después, el presidente estadounidense, Donald Trump, comunicaba la muerte de Alí Jamenei.

En el operativo también fallecieron los principales asesores del ayatola, entre ellos el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh; el jefe del Consejo Militar, Ali Shamkhani; y el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica, Mohammad Pakpour.

El operativo, aseguró CNN, demostró el trabajo del Mossad: "Israel vigila regularmente a todos los líderes de sus principales adversarios de una forma u otra. Por supuesto, cuando se lleva a cabo una operación como esta se necesita inteligencia adicional, y se deben conectar varios elementos y factores, lo cual puede ser bastante complicado", dijo un funcionario militar israelí al citado medio.

Trabajo de meses


De acuerdo con esta misma publicación, Israel y Estados Unidos llevaban semanas trabajando conjuntamente en la operación. Después de una serie de contactos entre el primer ministro Benjamin Netanyahu y el presidente Donald Trump, ambas partes decidieron profundizar en la planificación de una operación conjunta, motivadas por las protestas contra el régimen islámico en Irán, las que fueron reprimidas duramente.

Y así comenzó la movilización. Semanas después, EE.UU. envió dos portaaviones a Medio Oriente, además de cientos de aviones, barcos y submarinos. Esto fue interpretado en el resto del planeta como una presión por parte de Washington, mientras promovía un diálogo diplomático con Irán.

En paralelo, un grupo de altos funcionarios militares israelíes se dirigió a Estados Unidos para planificar y coordinar el operativo. El tema también se trató en una reunión entre Trump y Netanyahu en la Casa Blanca, el pasado 11 de febrero, donde el Mandatario israelí defendió la idea de realizar un ataque. El líder republicano aún se inclinaba por la vía diplomática para encontrar una solución.

Pero todo cambió después de que las conversaciones con los funcionarios iraníes no prosperaran, ante la negativa de Teherán de desmantelar por completo su programa nuclear. Con este panorama, Trump conversó con diversos dirigentes republicanos sobre la posibilidad de concretar un ataque.

Finalmente, todo concluyó con los bombardeos del sábado. Por ahora, se espera que EE.UU. permanezca varias semanas en la zona.