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Desde aumentos al arsenal nuclear hasta tensiones por bases militares: La dividida reacción de Europa a la guerra en Irán

La diferentes visiones del boque E3 y España muestran un escenario que parece acrecentar la incertidumbre global.

04 de Marzo de 2026 | 21:45 | Por Nicolás Stevenson Flaño, Emol/Agencias
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De izquierda a derecha: Pedro Sánchez (España), Emmanuel Macron (Francia), Keir Starmer (Reino Unido) y Giorgia Meloni (Italia).

EFE/AFP
La acción militar conjunta entre Estados Unidos e Israel en Irán, que comenzó el sábado pasado y cobró la vida del líder supremo iraní Ali Jamenei, ha recibido reacciones de distinto tipo por parte del conglomerado de naciones europeas, armando un flanco en el tablero político y estratégico de este continente.

Por un lado, países como Francia y Alemania no han dudado en dar su visto bueno a la intervención liderada por el gobierno de Donald Trump. Por su parte Reino Unido, si bien rechazó el lunes estar "en guerra", ha prestado apoyo logístico, principalmente con la disposición de sus bases militares, algo que España ha negado, generando un fuego cruzado entre el gobierno de Pedro Sánchez y la Casa Blanca.

Así, entre la discusión por prestar apoyo estratégico, la decisión del presidente francés Emmanuel Macron de aumentar el arsenal nuclear de su país y una escalada militar en Irán que se ve lejos de terminar, el dividido escenario en Europa parece acrecentar la incertidumbre global.

La posición de Francia, Alemania y Reino Unido


"Hemos acordado colaborar con Estados Unidos y los aliados de la región en esta cuestión", fueron las palabras con las que los líderes del denominado bloque E3 -Francia, Reino Unido y Alemania- mostraron su apoyo a la ofensiva estadounidense en Irán.

Y es que, en busca de defender sus intereses y los de sus aliados en Medio Oriente, estas naciones declararon que considerarán tomar medidas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones, colaborando con Estados Unidos.

La decisión es principalmente una reacción a los ataques de los iraníes al lanzar misiles desde Teherán a otros países, involucrando directamente al E3, tomando en cuenta la arremetida con drones en el puerto de Abu Dabi, en un hangar naval militar francés en Emiratos Árabes Unidos.

En respuesta, las tres máximas autoridades de este bloque -el presidente francés, Emmanuel Macron; el canciller alemán, Friedrich Merz; y el primer ministro británico, Keir Starmer- calificaron estos ataques como "indiscriminados y desproporcionados".

De ellos tres, Macron tomó un rol predominante al anunciar que aumentará el arsenal nuclear de Francia, quien además ofreció compartir la disuasión nuclear francesa con otras naciones europeas -reservándose la decisión final de utilizarla-, punto que encontró una acogida mayoritariamente positiva entre varios gobiernos del continente, tales como Bélgica, Suecia, Polonia, Países Bajos, Grecia y Dinamarca.

Cabe recordar que Francia es la única potencia de la Unión Europea poseedora de armamento nuclear.

La trama por las bases militares


Un punto en que ha habido posturas contrarias tiene que ver con la disposición a permitir que bases militares ubicadas en los países europeos sean utilizadas por el país norteamericano para la operación en Irán.

Por ejemplo, desde España, el gobierno socialista de Pedro Sánchez no solo condenó las ofensivas, sino que negó a EE.UU. el uso de las instalaciones que poseen en Cádiz.

Así lo comunicó el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en una entrevista al canal Telecinco el domingo: "No vamos a prestar nuestras bases para nada que no esté en el Tratado ni tenga encaje en la Carta de la ONU".

Estas declaraciones se dan tras algunas informaciones que aseguraban la presencia de dos buques de guerra estadounidenses en la Base Naval de Rota, en Cádiz, una de las instalaciones más relevantes para la Armada española y Estados Unidos y que con el tiempo se ha transformado en un centro logístico fundamental para operaciones navales y de apoyo a la OTAN, alianza de la cual ambos países son miembros.

La negativa produjo un fuego cruzado entre los mandatarios de las dos naciones involucradas. Este lunes, Trump acusó a España se ser "un socio terrible" y amenazó con cortar todo el comercio con el país europeo, además de advertir que "nadie" le dirá que no puede usar sus instalaciones. Sánchez, por su parte, respondió esta jornada evocando el lema que marcó la oposición española a la invasión de Irak en 2003: "No a la guerra".

Por su parte, desde el Reino Unido fue el primer ministro Starmer quien, luego de que una base británica fuera atacada por drones iraníes en Chipre, rechazó el lunes estar "en guerra" y reafirmó que Gran Bretaña no participará "en acciones ofensivas en Irán", sin dejar, eso si, de autorizar a Washington a usar sus complejos militares contra Irán.

"Estamos muy decepcionados con Keir (Starmer)", fue la respuesta del presidente estadounidense en una entrevista al diario The Daily Telegraph.

La decisión británica de utilizar las bases -una de ellas el complejo militar estratégico de Diego García, en el archipiélago de Chagos- busca "impedir que Irán lance misiles en toda la región, matando civiles inocentes, poniendo en peligro la vida de británicos y atacando países que no están involucrados", declaró el líder laborista.

Italia y Portugal


Italia, si bien es el máximo aliado de Estados Unidos en el viejo continente, aún no ha recibido peticiones sobre el uso de las bases estadounidenses en su territorio para la ofensiva contra Irán, pero de igual forma anunció que "evaluará" la solicitud en el caso de que se produzca, teniendo en cuenta los acuerdos que regulan su utilización.

Las instalaciones referidas se encuentran en Sigonella, en donde hay una importante base aérea conjunta de la Marina de los EE.UU. y la Fuerza Aérea Italiana, y en la estación de comunicaciones (MUOS), gestionada por el departamento de Defensa estadounidense, en Niscemi, ambas en la isla italiana de Sicilia.

"El gobierno italiano debe aclarar esto, ya que la seguridad de todos los ciudadanos sicilianos está potencialmente en riesgo", advirtió el M5S, un movimiento político de izquierda, sobre el supuesto despegue de algunos aviones del que han informado medios italianos.

Si Estados Unidos quisiera utilizar las bases para atacar a Irán, tendría que presentar una solicitud formal al gobierno italiano, especificando el objetivo y la naturaleza de la operación. La decisión se trasladaría entonces al poder ejecutivo, que debe evaluar los intereses nacionales, el derecho internacional y las obligaciones constitucionales.

Por su parte, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, afirmó este lunes que la situación en Oriente Medio no podrá mejorar si Irán no detiene sus ataques "totalmente injustificados" contra los países del Golfo, además de reafirmar el esfuerzo de su país por lograr un acuerdo "serio" sobre el programa nuclear iraní y sosteniendo que "sería estúpido considerar que lo que ocurre lejos de nuestras fronteras no nos involucra".

Desde Portugal, el ministro de Exteriores, Paulo Rangel, afirmó que han dado una autorización a Estados Unidos para que pueda usar su base aérea de las Lajes, en el archipiélago de Azores, pero con condiciones, entre ellas que solo pueda usarla en misiones defensivas.

Pero aclaró los rumores de un previo uso. "No hubo ningún medio que a partir de las Azores fuera usado en ningún ataque" estadounidense en Irán y que Portugal "no está envuelto en este conflicto", señaló para canales televisivos nacionales.

"Una cosa es la situación hasta el viernes, antes del ataque, otra cosa es la situación después del viernes, cuando esta intervención militar empezó", planteó Rangel, quien aseguró que "no había habido ninguna información de parte de Estados Unidos sobre la operación militar hasta ese momento".

Fue el sábado, ya conocido el ataque, cuando se comenzó a aplicar el régimen integral del acuerdo bilateral entre ambos países y cuando Portugal emitió una autorización "con condiciones" a Estados Unidos.

Cuestionado sobre la decisión de España de no autorizar el uso de sus bases, Rangel explicó que Portugal tiene "una relación atlántica" distinta a Madrid.