El presidente de EE.UU., Donald Trump.
Archivo, El Mercurio
El Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó nuevos documentos relacionados con el delincuente sexual
Jeffrey Epstein, incluidos informes del FBI que contienen acusaciones no corroboradas contra el presidente
Donald Trump por presuntamente haber agredido sexualmente a una menor hace décadas.
Los últimos documentos publicados incluyen tres informes de interrogatorios del FBI de 2019 con una mujer que afirmó que Epstein le presentó al presidente estadounidense en la década de 1980, cuando ella tenía entre 13 y 15 años.
De acuerdo a los resúmenes de las entrevistas, conocidos como informes 302 del FBI, la mujer alegó que Trump intentó obligarla a practicarle sexo oral durante un encuentro organizado por Epstein.
Epstein, un financiero neoyorquino que se declaró culpable en 2008 de solicitar prostitución a una menor y que murió en prisión en 2019 mientras esperaba juicio por cargos de delitos sexuales, tenía vínculos de larga data con las élites políticas y empresariales.
Funcionarios del Departamento de Justicia señalaron que estos últimos documentos no se publicaron a principios de este año -cuando se liberaron miles de archivos del caso- porque se habían clasificado como duplicados "por error".
El material recientemente publicado incluye resúmenes de cuatro entrevistas realizadas por el FBI a la mujer entre julio y octubre de 2019, tras la detención de Epstein.
La denunciante alegó que Epstein había abusado sexualmente de ella en múltiples ocasiones y había organizado encuentros con otros hombres.
Demócratas acusan "encubrimiento"
En una entrevista posterior, los agentes le pidieron más detalles a la mujer sobre la presunta interacción con Trump, pero ella se negó a dar más explicaciones y finalmente dejó de tener contacto con los investigadores.
El Departamento de Justicia ha advertido que los expedientes de Epstein contienen "afirmaciones falsas y sensacionalistas" presentadas por miembros del público, especialmente en el período posterior al arresto del financiero.
"Se trata de acusaciones totalmente infundadas, sin ninguna prueba creíble que las respalde, realizadas por una mujer lamentablemente perturbada que tiene un amplio historial delictivo", afirmó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, a través de un comunicado.
Agregó que "la total falta de fundamento de estas acusaciones también se ve respaldada por el hecho evidente de que el Departamento de Justicia de Joe Biden las conocía desde hacía cuatro años y no hizo nada al respecto, porque sabía que el presidente Trump no había hecho absolutamente nada malo".
En tanto, los demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, encargado de controlar la publicación de los archivos, denuncian que el gobierno está reteniendo documentos clave.
Esta semana, el comité votó a favor de citar a la fiscal general, Pam Bondi, para que testifique sobre la gestión de los expedientes por parte del departamento, en una inusual muestra de frustración bipartidista que incluyó el apoyo de varios republicanos.
El principal demócrata del panel, Robert García, señaló que el Departamento de Justicia anunció la última publicación un día después de la votación sobre Bondi.
"Esto es después de que retiraron 50.000 archivos sin explicación", publicó en su cuenta de X, y señaló que "vamos a poner fin a este encubrimiento de la Casa Blanca".