Esta jornada el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, condenó los ataques en Medio Oriente y advirtió que la situación en la región podría "salirse de control".
Esto, bajo un contexto de guerra iniciada por Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado sábado y que con el paso de los días se ha ido expandiendo, abarcando ya varios países.
"Todos los ataques ilegales en Medio Oriente y más allá están causando un sufrimiento y un daño enormes a la población civil de toda la región, y suponen un grave riesgo para la economía mundial, especialmente para las personas más vulnerables", afirmó Guterres.
En esa línea, advirtió que "la situación podría salirse de control. Es hora de detener los combates y entablar negociaciones diplomáticas serias".
Las declaraciones del secretario general del organismo ocurren horas después de que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) anunciara que declaró la crisis en Medio Oriente como una "emergencia humanitaria mayor".
Ayaki Ito, jefe de emergencias de la agencia y coordinador interregional para los refugiados, mencionó en una conferencia de prensa que "la ACNUR ha declarado la escalada de la crisis en Medio Oriente como una emergencia humanitaria mayor".
Asimismo, enfatizó en que la situación "requiere una respuesta inmediata en toda la región".