La izquierda del presidente Gustavo Petro mide fuerzas este domingo en las elecciones legislativas de Colombia, ante una derecha que busca recuperar terreno con el regreso al ruedo político del popular líder Álvaro Uribe tras su absolución judicial.
Los comicios son una antesala de las presidenciales de mayo, en las que el oficialismo aspira a repetir el milagro que llevó por primera vez a la izquierda al poder en 2022. Otro antecedente es que, atravesado por más de medio siglo de conflicto armado, el país llega dividido a esta elección, la cual renovará el Congreso.
Petro inició su mandato en 2022 con el respaldo mayoritario del Parlamento, pero fue perdiendo apoyo y algunas de sus ambiciosas reformas como la fiscal y de salud se fueron quedando sin suelo.
Mañana la derecha apunta a sumar escaños en las dos cámaras tras el retroceso que sufrió en el periodo anterior cuando el partido del expresidente Uribe (2002-2010), el Centro Democrático, pasó de 51 a 30 asientos.
Esta vez el propio Uribe competirá por el Senado, luego de que un tribunal revocara en octubre una condena en su contra a 12 años de prisión domiciliaria por soborno a paramilitares y fraude procesal. El dirigente de 73 años está en el puesto 25 de una lista cerrada y espera una votación histórica para asegurar un asiento en el legislativo.
Por su parte la coalición Pacto Histórico, liderada por Petro, intenta mantener sus 48 asientos en el Congreso, donde es actualmente la mayor fuerza política.
Las elecciones de mañana
Más de 40 millones de personas están habilitadas para elegir el parlamento de 285 escaños, comicios que agitan las campañas para las presidenciales del 31 de mayo, en las que se prevé una definición en segunda vuelta del sucesor de Petro, que no tiene posibilidad de reelección.
Respecto a las encuestas, ellas muestran un codo a codo entre el senador izquierdista Iván Cepeda, aliado de Petro, y el derechista Abelardo de la Espriella, un abogado millonario con propuestas conservadoras.
Cepeda tiene su propio movimiento político al margen de Uribe, con quien asegura tener una "gran amistad", y en caso de no contar con el apoyo del Congreso, dice que gobernará mediante decretos.
Uribe, famoso por combatir a las guerrillas durante sus gobiernos, renunció al Senado en 2018 en medio de sus líos con la justicia tras obtener la mayor votación en unas legislativas de la historia.
Las elecciones de mañana transcurren en un clima de tensión por la violencia que repunta en el país tras el acuerdo de paz con la guerrilla FARC en 2016, y luego de la muerte del senador Miguel Uribe -sin parentesco con el expresidente- en agosto del año pasado tras ser atacado a balazos. El candidato del Centro Democrático, de 39 años, aspiraba a sustituir a Petro.
Con Uribe, el Centro Democrático está "apelando a los sentimientos de una parte del electorado" nostálgico de su campaña antiguerrillas, comenta Patricia Muñoz, profesora de la Universidad Javeriana.
También pretenden hacer contrapeso a la propuesta de Petro de modificar la Constitución, una intención respaldada por Cepeda que debe ser aprobada por el Congreso.
Por su parte, Petro ha denunciado un "posible fraude" en estas elecciones, algo que las autoridades electorales y observadores rechazan.