Crisis de gas licuado de India: Más de 330 millones de hogares en riesgo por guerra en Medio Oriente
Alrededor del 90% de las importaciones de gas licuado de petróleo del país atraviesan por el estrecho de Ormuz y casi todo va dirigido al consumo residencial.
La India enfrenta una crisis energética inédita tras la interrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro de gas licuado de petróleo (GLP) en el país. El bloqueo derivado del conflicto en Medio Oriente amenaza el abastecimiento de combustible utilizado para cocinar en más de 333 millones de hogares, lo que ha obligado al Gobierno a activar medidas extraordinarias para asegurar el consumo doméstico.
La vulnerabilidad india es estructural: el país importa cerca del 60% del GLP que consume y alrededor del 90% de ese volumen llega a través del estrecho de Ormuz. A diferencia de otras grandes economías, donde el gas se destina principalmente a usos industriales, en la India su consumo es mayoritariamente residencial, lo que convierte cualquier interrupción del suministro en un potencial problema social.
Ante este escenario, las autoridades han puesto en marcha medidas de "economía de guerra", incluyendo la reorientación de la producción industrial para aumentar la oferta de GLP doméstico y restricciones en la reserva de cilindros para evitar el acaparamiento. Mientras tanto, sectores como la hostelería y el transporte urbano ya comienzan a resentir los efectos de la escasez.
¿Qué está ocurriendo en la India con el suministro de gas licuado de petróleo?
La India atraviesa una crisis energética nacional sin precedentes provocada por el bloqueo efectivo del estrecho de Ormuz debido al conflicto en Medio Oriente vinculado a Irán.
Esta interrupción afecta directamente al gas licuado de petróleo (GLP), del que la India es el segundo mayor importador mundial.
El Ministerio de Petróleo y Gas Natural (MoPNG) advirtió que el corte en esta ruta marítima clave amenaza el suministro para más de 333 millones de hogares, que utilizan GLP para cocinar.
Un hombre sentado sobre balones vacíos de gas licuado en Bangalore, India. | EFE
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno indio ha activado medidas de racionamiento y de "economía de guerra" para proteger el consumo doméstico.
El riesgo principal es que una interrupción prolongada del flujo de combustible pueda generar inestabilidad social, debido al papel central del gas doméstico en la vida cotidiana y la seguridad alimentaria del país.
¿Por qué el estrecho de Ormuz es tan crucial para el abastecimiento de gas en la India?
La dependencia de la India del mercado internacional de GLP es estructural: el país importa alrededor del 60% de sus necesidades de este combustible.
De ese volumen importado, cerca del 90% transita por el estrecho de Ormuz, lo que convierte a esta ruta en el principal canal energético del país.
Esta alta concentración logística hace que cualquier interrupción en el estrecho impacte de forma inmediata en el abastecimiento nacional.
A diferencia de China —el mayor importador mundial de GLP—, que utiliza el gas principalmente para su industria petroquímica, en la India el uso es mayoritariamente residencial.
El GLP es el combustible clave para cocinar en millones de hogares, por lo que su escasez tiene implicaciones directas en la seguridad alimentaria doméstica.
¿Qué medidas ha adoptado el Gobierno indio para enfrentar la crisis?
El Gobierno invocó la Ley de Productos Esenciales para priorizar el uso del gas en el consumo doméstico frente a usos industriales.
Las refinerías nacionales recibieron la orden de detener la producción de plásticos y redirigir sus procesos para incrementar la fabricación de GLP doméstico.
Esta medida técnica ha permitido aumentar la producción interna de GLP en un 30%, compensando parcialmente la caída de las importaciones.
Para frenar el acaparamiento, se estableció un intervalo mínimo de 25 días para reservar nuevos cilindros en zonas urbanas y 45 días en áreas rurales.
Protesta por la escasez de GLP en Bangalore, India. | EFE
Las reservas de pánico han disparado la demanda diaria de cilindros de 5,5 millones a 7,6 millones, generando distorsiones en el mercado.
El Gobierno ha ampliado el Código de Autenticación de Entrega (DAC) hasta cubrir el 90% de las operaciones, con el objetivo de controlar la distribución.
Paralelamente, las autoridades han intensificado redadas policiales contra el mercado negro, especialmente en estados como Maharashtra, donde se han decomisado cilindros almacenados ilegalmente.
A largo plazo, el país busca acelerar la conversión de 6 millones de hogares al gas natural por tubería (PNG) para reducir la presión sobre el sistema de cilindros.
Pese a la crisis, el ministro de Petróleo, Hardeep Singh Puri, aseguró ante el Parlamento que el suministro doméstico está protegido y que el tiempo promedio de entrega se mantiene en 2,5 días.
¿Qué sectores están siendo más afectados por la escasez de gas?
La hostelería es uno de los sectores más golpeados por la priorización del consumo doméstico.
Según la Asociación Nacional de Restaurantes de la India (NRAI), el sector pierde entre 1.200 y 1.300 millones de rupias diarios (unos 11 a 12 millones de euros).
En ciudades como Mumbai, alrededor del 20% de los establecimientos ya han cerrado debido a la falta de suministro de gas.
Para evitar un colapso total del sector, el Ministerio de Medio Ambiente autorizó de forma excepcional el uso de leña y carbón en cocinas comerciales.
Un hombre descarga cilindros de gas en Nueva Delhi. | EFE
El transporte urbano también se ve afectado: aunque el segmento de Auto GLP representa solo el 0,2 % del consumo nacional, existe una red de 440 estaciones de servicio que abastecen a taxis y auto-rickshaws.
En Chennai, cerca de una cuarta parte de los llamados tuk-tuks ha quedado fuera de servicio por falta de combustible.
Los conductores que aún operan deben esperar noches enteras en estaciones de servicio para rebastecer.
El aumento de la ansiedad social también ha impulsado un mercado negro de cilindros, donde los precios superan ampliamente la tarifa oficial.