Fernando Aramayo, canciller de Bolivia.
AFP
El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, afirmó que su país respeta la decisión de Chile de construir barreras físicas en su frontera norte para frenar la inmigración irregular y el crimen, y adelantó que ambas naciones se preparan para retomar el diálogo bilateral.
"Somos respetuosos de las decisiones soberanas de los Estados. Eso es lo que pedimos también, que no se cuestionen las decisiones soberanas de nuestro Gobierno", dijo Aramayo este jueves tras ser consultado por los medios de comunicación.
El ministro también sostuvo que "si el presidente Kast y su Administración consideran que esa es una forma de brindar seguridad a su país, a su pueblo, de evitar que la criminalidad cruce fronteras,
entonces somos respetuosos de ello".
Aramayo aseguró que el Gobierno boliviano mantiene "un diálogo abierto" con su par de Chile y que están "a puertas de tener una mesa de trabajo" con las nuevas autoridades de ese país en la que se retomarán los temas avanzados en enero pasado con el entonces canciller chileno, Alberto Van Klaveren.
El canciller boliviano consideró "no a lugar el que se quiera estigmatizar" o "descalificar la decisión de un Gobierno que tiene todo el derecho de ejercitarla".
También recordó que muchos vehículos que son robados en Chile "atraviesan frontera" y que la gente que comete esos delitos podría representar "peligrosidad también" para el territorio boliviano.
Tras ser investido presidente de Chile, Kast firmó una serie de decretos centrados en la inmigración irregular, en los que ordenó a sus ministros "gestionar cambios legales para desincentivar la inmigración irregular" y
"la construcción de barreras físicas para sectores requeridos", entre otros.
El lunes, Kast viajó al norte para presentar el llamado "Plan Escudo Fronterizo", una estrategia que contempla zanjas, muros de hasta cinco metros de alto y un mayor despliegue militar para contener la inmigración irregular en la frontera con Perú y Bolivia.
Los expresidentes bolivianos Eduardo Rodríguez Veltzé (2005-2006), Evo Morales (2006-2019) y Jorge "Tuto" Quiroga (2001-2002) han cuestionado estas políticas del Mandatario chileno y advirtieron sobre posibles vulneraciones del Tratado de 1904.
El citado tratado fijó los límites definitivos entre ambas naciones tras la Guerra del Pacífico, en la que en 1879 Bolivia perdió ante Chile unos 400 kilómetros de costa y cerca de 120.000 kilómetros cuadrados de territorio.
Bolivia y Chile no tienen relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1962, salvo un paréntesis de 1975 a 1978, por la reclamación marítima boliviana, aunque mantienen consulados generales en La Paz y Santiago.
Aramayo sostuvo que no hay vulneración del Tratado de 1904 porque las medidas anunciadas por Kast se están haciendo "en su territorio".
Además, aclaró que no se anunció el restablecimiento de embajadores, pero sí del "diálogo diplomático" bilateral a partir de una "agenda de puntos coincidentes".
El Presidente Paz ha señalado varias veces su intención de abrir un "nuevo ciclo" con Chile, con una agenda sobre todo económica y comercial, sin dejar de lado la aspiración marítima de su país.