La decisión del Gobierno de
José Antonio Kast de realizar cambios al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) tuvo como efecto inmediato un alza considerable en los precios a partir de este jueves -$372 en la bencina de 93 octanos, $391 en la de 97 y $580 en el diésel-. Esta situación se da en un contexto global marcado por la
guerra en Medio Oriente que elevó los valores del petróleo, golpeando prácticamente a todo el planeta.
Así, mientras el Ejecutivo busca en el Congreso la aprobación de un paquete de medidas destinado a mitigar el alza de los combustibles a nivel focalizado, distintos países de Latinoamérica y otras partes del mundo han tomado medidas con tal de evitar subidas de precio que afecten finalmente a los consumidores.
Esta es la situación en el mundo por las alzas de precios:
Latinoamérica
En Uruguay, el Gobierno de Yamandú Orsi evalúa la posibilidad de adoptar medidas para afrontar la subida del precio del barril de petróleo como la regulación del precio de los combustibles, el cual se ajusta de forma bimestral. El siguiente cambio se aplicaría en mayo, pero el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, no descarta adelantar ese ajuste para hacer frente a la realidad externa.
"Todavía no tenemos una decisión tomada. En principio el ajuste bimestral que este país definió como regla supondría que el ajuste tuviera lugar el mes que viene, pero estamos evaluando las circunstancias", explicó.
En su último ajuste, que empezó a regir el 1 de marzo, el Poder Ejecutivo había decretado
una baja del precio de los combustibles. La gasolina pasó de 77,79 pesos uruguayos (1,86 dólares) a 76,88 pesos uruguayos (1,83 dólares).
Un escenario complejo es el que se vive en Colombia, donde el Presidente Gustavo Petro anunció que solo se mantendrá el subsidio al diésel para el transporte de carga. "No vamos a pagar más subsidio a la gasolina porque quiebra al Estado", remarcó el Mandatario.
"Si es necesario que suba la gasolina, subirá. El diésel solo mantendrá subsidio en transporte de carga. Recomiendo a usuarios del gas, la gasolina y el diésel pasarse a la electricidad limpia. Paneles solares y carros eléctricos que ya se producen en Colombia. Cocinas eléctricas con paneles solares", añadió.
En Panamá, en tanto, la situación también es compleja. En un país donde no existen los subsidios directos al combustible y los precios se ajustan de manera inmediata al mercado internacional, las alzas han sido notorias: el galón de bencina de 95 octanos alcanzó los US$4,31, mientras que el diésel llegó a los US$4,57.
Esto ha llevado a que parlamentarios propusieran medidas como fomentar el teletrabajo para reducir los gastos de traslado.
Mientras, en Paraguay, los precios de los combustibles en los distribuidores privados, en particular del diésel, usado para el transporte y las actividades agrícolas, aumentaron en las últimas semanas entre 26 y 22 centavos de dólar. El denominado 'común' llegó a 7.970 guaraníes (1,22 dólares) el litro, un crecimiento del 21 %, según reporta agencia EFE. La gasolina de 88 octanos, la más barata, subió entre 11 y 12 centavos de dólar hasta un promedio de 6.470 guaraníes (0,99 centavos de dólar) el litro, un 10,8% más.
La situación en Europa
La situación también golpea a Europa, donde varios países están tomando medidas. Uno de los primeros en reaccionar fue Italia, donde la primera ministra Giorgia Meloni anunció la semana pasada una reducción del precio de los combustibles de 25 céntimos de euro por cada litro.
Esto forma parte de un decreto que consta de tres puntos: la ya mencionada reducción de precios; la implementación de una desgravación fiscal para los transportistas "equivalente al aumento de los costos de combustible que les supone"; y la instauración de un "mecanismo antiespeculación" que busca "vincular estrictamente el precio que las compañías petroleras y distribuidoras cobran a los consumidores a la variación real de los precios internacionales".
Así como Italia, otros países han tomado medidas. Este jueves, el Congreso de los Diputados de España aprobó el plan del Gobierno por 5.000 millones de euros (5.780 millones de dólares) para amortiguar los efectos de la guerra en Medio Oriente, que incluye la "reducción drástica" de los impuestos sobre la energía.
El paquete de 80 medidas busca "proteger al tejido productivo y a las personas más vulnerables", según explicó el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, al anunciarlas el viernes pasado.
Entre las medidas destaca una rebaja del IVA sobre el gas y los carburantes del 21% al 10%, la cual, según afirmó Sánchez, debe permitir una bajada de los precios en las gasolineras de hasta 30 céntimos de euro por litro.
El precio de la gasolina 95 en España subió de 1,48 euros por litro el 28 de febrero, día en que comenzaron los bombardeos estadounidense-israelíes contra Irán, a 1,80 euros por litro el pasado fin de semana. Pero cayó a 1,57 EUR/l el miércoles gracias al anuncio del Gobierno, según cifras del Ministerio para la Transición Ecológica.
Similar situación ocurrió en Alemania, donde la Cámara Baja del Parlamento alemán o 'Bundestag' aprobó este jueves medidas para hacer frente al aumento del costo del combustible, entre las que se incluye la prohibición de aumentar más de una vez al día el precio de los carburantes.
Las medidas propuestas por la coalición gubernamental que forman conservadores y socialdemócratas alemanes prevén multas de hasta 100.000 euros en caso de no respetar las limitaciones a las subidas de los precios. Los combustibles afectados por esta iniciativa, conocida como "el modelo austriaco", son el diésel y las gasolinas E5 y E10.
En Bulgaria, en tanto, unas 1,1 millones de personas con ingresos brutos inferiores a 652 euros recibirán desde este jueves una ayuda estatal de 20 euros al mes para compensar el encarecimiento de los combustibles.
La medida se activa desde hoy después de que el precio minorista del diésel se haya mantenido tres días consecutivos por encima de 1,60 euros por litro en uno de los países más pobres de la Unión Europea, anunció el Gobierno en un comunicado.
Por otro lado, el Gobierno de Irlanda anunció el martes que rebajará hasta fines de mayo en un 20% y un 15% los impuestos sobre el diésel y la gasolina, respectivamente, para hacer frente al encarecimiento del petróleo por la guerra en Irán.
El viceprimer ministro y titular de Finanzas, Simon Harris, aseguró que la medida, valorada en unos 10 millones de euros, mitigará los costos de combustible adicionales que asumen ahora los transportistas de mercancías y los operadores de transporte de pasajeros, así como el consumidor privado.
La decisión contribuirá a abaratar el diésel y la gasolina, cuyos precios superan en algunos puntos del país los 1,30 y 2 euros por litro, respectivamente.
Qué pasa en Asia
En China, algunas gasolineras registraron largas colas de vehículos la noche del lunes ante la inminente subida de los precios de los combustibles. El repunte de la demanda se produjo horas antes de la entrada en vigor de un nuevo ajuste al alza de los precios, que eleva el costo de la gasolina y el diésel en más de 1.100 yuanes (159 dólares) por tonelada, tras la intervención del regulador para limitar un incremento inicialmente previsto superior a los 2.000 yuanes (290 dólares).
La subida equivale a unos 0,87 yuanes (0,13 dólares) por litro de gasolina y 0,95 yuanes (0,14 dólares) en el caso del diésel, según cálculos difundidos por medios chinos a partir del ajuste oficial, lo que sitúa el precio de la gasolina en torno a 8,5-9,1 yuanes por litro (1,23-1,32 dólares) frente a los aproximadamente 7,1-8,1 yuanes (1,03-1,17 dólares) previos a la subida.
La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR, principal órgano de planificación económica del país) anunció el lunes la aplicación de dichas medidas temporales de control de precios para mitigar el impacto del encarecimiento del crudo, en la primera intervención de este tipo, según la agencia oficial Xinhua, desde la introducción del actual mecanismo de formación de precios en 2013.
Nepal, en tanto, aumentó este jueves el precio de los combustibles más de un 8%, completando una subida acumulada del 16% en solo dos semanas, mientras las autoridades se preparan para un agravamiento del impacto económico y los problemas de suministro derivados de la guerra en Medio Oriente.
Tras este nuevo ajuste, el precio de la gasolina se sitúa en las 187 rupias nepalíes (1,24 dólares) por litro, frente a las 172 anteriores, mientras que el diésel, fundamental para el transporte público y de mercancías, y la parafina subieron 15 rupias hasta alcanzar las 167 rupias (1,11 dólares) por litro, según informó la corporación estatal Nepal Oil Corporation (NOC).
Las autoridades de Japón, por su parte, comenzaron este jueves a sacar al mercado millones de barriles de sus reservas estatales de crudo para compensar las pérdidas de abastecimiento por la interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Los barriles, correspondientes a un mes de consumo nacional, serán entregados durante los próximos días a cuatro grandes petroleras japonesas, que los adquirieron por un precio de 540.000 millones de yenes (unos 2.900 millones de euros), según detalla el medio económico japonés Nikkei.
El Gobierno de Sanae Takaichi aprobó también subsidios a las petroleras para tratar de mantener el precio de la gasolina en unos 170 yenes (0,92 euros) por litro, tras alcanzar la semana pasada un máximo de 190,8 yenes (1,04 euros).