Este miércoles, el Gobierno de
Reino Unido informó que convocó a una reunión virtual para mañana en la que se discutirán medidas que permitan
reabrir el estrecho de Ormuz, en medio de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero por EE.UU. e Israel contra Irán. En el encuentro participarán 35 países, entre ellos
Chile.
El encuentro es una iniciativa del primer ministro británico, Keir Starmer, y se da en un complejo momento de una guerra que, al entrar en su segundo mes, no muestra signos de desescalada pese a las gestiones diplomáticas, dejando miles de muertos y sacudiendo a la economía mundial.
Desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero, el primer ministro británico ha evitado involucrarse directamente, por lo que ha sido duramente criticado por el Presidente de Estados Unidos,
Donald Trump. No obstante, la delicada situación en Ormuz lo ha llevado a tomar cartas en el asunto, aunque de forma pacífica.
Ante esto, Starmer ha sido claro: "Sea cual sea la presión sobre mí y sobre otros, sea cual sea el ruido, voy a actuar según el interés nacional británico en todas las decisiones que tome".
"Por eso he sido absolutamente claro: esta no es nuestra guerra y no nos vamos a involucrar en ella. Pero también tengo muy claro que, en materia de defensa, seguridad y nuestro futuro económico, debemos estrechar lazos con Europa", subrayó este miércoles el primer ministro, antes de reconocer que ha recibido "presiones" para sumar a su país a la guerra contra Irán.
Es en esa línea que el premier británico convocó a esta reunión donde quiere demostrar su liderazgo, tal como lo hizo al ponerse al frente junto a Francia de la Coalición de Voluntarios para Ucrania, que busca asegurar la paz en dicho país cuando se ponga fin al conflicto con Rusia.
La reunión
Starmer reiteró que el Reino Unido no se involucrará en el conflicto bélico en Irán y que la forma más eficaz de apoyar el alza del costo de la vida en el Reino Unido es con una "desescalada" de la crisis en Medio Oriente y la reapertura de Ormuz, por ser ésta "una ruta vital para el suministro de energía".
Es por ello que convocó a esta reunión, en la cual "evaluaremos todas las medidas diplomáticas y políticas viables" para reabrir Ormuz.
El encuentro estará presidido por la ministra británica de Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, y reúne a los 35 países que firmaron hace unos días un comunicado conjunto donde condenaban el cierre parcial del paso estratégico, por donde circula un 20% del transporte marítimo de petróleo.
En el documento, los firmantes condenaron los ataques de Irán contra buques comerciales en el golfo Pérsico, así como contra infraestructuras civiles, incluidas instalaciones de petróleo y gas, y denunciaron el cierre de facto del estrecho de Ormuz. Los países subrayaron que la libertad de navegación "es un principio fundamental del derecho internacional" y reclamaron a Teherán que cese de inmediato sus amenazas, la colocación de minas y los ataques con drones y misiles.
La declaración fue suscrita por Reino Unido, Francia, Alemania, Chile, Emiratos Árabes Unidos, Italia, Países Bajos, Japón, Canadá, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Dinamarca, Letonia, Eslovenia, Estonia, Noruega, Suecia, Finlandia, República Checa, Rumania, Bahrein, Lituania, Australia, Portugal, Trinidad y Tobago, Croacia, Bulgaria, Kosovo, Panamá, Macedonia del Norte, Nigeria, Montenegro, Albania, Islas Marshall y Moldavia.