Bolivia retoma cooperación con la DEA tras 18 años y reabre el frente antidrogas conjunto con EE.UU.
El gobierno de Rodrigo Paz impulsa un giro en la política exterior y de seguridad, reactivando el intercambio de inteligencia con la agencia estadounidense.
Bolivia volvió a coordinar investigaciones de narcotráfico con la DEA, marcando un cambio significativo en su estrategia de seguridad tras casi dos décadas de distanciamiento con Estados Unidos.
La colaboración, que ya incluye intercambio de información y apoyo técnico, se da incluso antes de que la agencia antidrogas reinstale una oficina permanente en el país, expulsada en 2008 durante el gobierno de Evo Morales.
El acercamiento responde a la nueva orientación del presidente Rodrigo Paz, quien busca estrechar lazos con Washington en materia de seguridad y cooperación regional.
¿Por qué volvió la cooperación de la DEA?
Bolivia volvió a investigar conjuntamente casos de narcotráfico con la DEA, antes incluso de que la agencia estadounidense reabra su oficina después de haber sido expulsada del país hace 18 años, dijo este miércoles a la AFP el zar antidrogas boliviano.
En 2008, el entonces presidente Evo Morales (2006-2019) rompió relaciones con EEUU y expulsó a la DEA por su supuesto apoyo a un complot contra su gobierno.
Expresidente de Bolivia, Evo Morales. | AP
Es importante destacar que Bolivia es el tercer productor mundial de cocaína del mundo, después de Colombia y Perú.
El centroderechista Rodrigo Paz, que asumió la presidencia en noviembre tras 20 años de socialismo, dio un giro radical a la política exterior boliviana.
Este cambio tiene como eje central la búsqueda de cooperación económica y de seguridad con la administración de Donald Trump.
"Ahora esperamos nosotros que (los agentes de la DEA) vuelvan a tener una oficina permanente" en Bolivia, dijo Ernesto Justiniano, viceministro de Defensa Social y responsable de la política antidrogas del país.
Además, aclaró que ya "es como si estuvieran (los agentes en Bolivia), porque ya hay un trabajo conjunto, de investigaciones conjuntas".
"Con la DEA se está investigando, se está intercambiando información", precisó.
Cooperación estrecha
En marzo el gobierno boliviano se adhirió al "Escudo de las Américas", una iniciativa de Estados Unidos para cooperar en la lucha contra el crimen trasnacional con países de Latinoamérica y el Caribe.
Líderes latinoamericanos junto a Trump en el "Escudo de las Américas". | AFP
Los primeros resultados de la renovada cooperación internacional no tardaron en materializarse.
Apenas días después de activados los mecanismos de coordinación, la policía boliviana, en cooperación con la inteligencia de EE.UU. y de países vecinos, logró un golpe significativo contra el crimen organizado en la región.
El operativo se concretó en la ciudad de Santa Cruz, donde fue capturado el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, considerado uno de los delincuentes más buscados del continente por su presunto rol en redes de tráfico de drogas a gran escala.
De acuerdo con las investigaciones, Marset estaría vinculado al movimiento de al menos 16 toneladas de cocaína.
Tras su detención, Marset fue entregado ese mismo día a agentes de la DEA, quienes lo trasladaron en un avión hacia Estados Unidos, donde enfrentará un juicio por lavado de dinero.
Marset siendo entregado a la DEA. | AFP
La iniciativa "está funcionando (...), hay una decisión política de trabajar" de manera coordinada, dijo el alto funcionario boliviano.
"Realmente estamos trabajando en forma (...) sostenida casi diariamente en temas de intercambio de información (...). Ahora ya es diferente, realmente hay un intercambio", agregó.
¿Cómo apoya la DEA a Bolivia?
La agencia antidrogas ya apoya al gobierno boliviano con las pruebas del polígrafo, o detector de mentiras, a los policías antinarcóticos.
Unos 250 efectivos ya fueron sometidos a estos exámenes de "confiabilidad", según Justiniano, quien no reveló los resultados.
Justiniano destacó que también coordina con la policía de Brasil para enfrentar a las bandas armadas extranjeras que se radicaron en el este de Bolivia, como las brasileñas Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital (PCC).