Viktor Orbán/Péter Magyar
AP/AFP
El primer ministro de Hungría, el ultranacionalista Viktor Orbán, reconoció este domingo su derrota en las elecciones legislativas y felicitó por la victoria a su rival, el opositor conservador Péter Magyar.
"Para nosotros el resultado es doloroso pero ha dejado claro que no nos otorgado la responsabilidad de gobernar", dijo ante sus seguidores el primer ministro, cuyo partido Fisdez, obtuvo solo 56 de 199 escaños, con el 60 % de los votos escrutados, frente a los 136 de Tisza, la formación de Magyar.
"No se nos ha confiado la responsabilidad y oportunidad de gobernar. Felicito al partido ganador", afirmó Orbán, quien ha gobernado desde 2010 con mayorías absolutas.
Magya, ganador de las elecciones legislativas y quien hasta 2024 apenas era conocido, pone fin a los 16 años de hegemonía de Orbán mediante un discurso conservador y crítico con la corrupción.
Ahora, el carismático jurista de 45 años que desde hace más de un año lideraba las encuestas de opinión, irrumpe con fuerza en el panorama político del país centroeuropeo con una comunicación que combina cercanía, un claro discurso anticorrupción y una imagen moderna que contrasta con la del veterano mandatario de 62 años.
Magyar se califica como conservador, defensor de la familia, la nación y el cristianismo, aunque con una clara orientación europeísta y más abierto que el ultraconservador Orbán.
Cabe mencionar que con esta "súper mayoría" (a partir de 133 escaños), Tisza podría cumplir su promesa electoral de reconstruir el Estado de Derecho en Hungría, que el sistema Orbán había reformado a su gusto, con una nueva Constitución, leyes que limitaban la libertad de prensa y otros derechos fundamentales.