Este domingo, fuentes gubernamentales informaron que son al menos 42 personas las que murieron en las últimas peleas entre grupos étnicos en el este de Chad, en el centro de África.
Los enfrentamientos, que tuvieron lugar el sábado en la subprefectura de Guereda, en la provincia de Wadi Fira, comenzaron por una disputa por un pozo de agua, dijo un delegado del gobierno. Varios ministros, altos funcionarios locales y el jefe del Estado Mayor del ejército fueron enviados al lugar este domingo.
"La situación está controlada y sigue así", declaró Limane Mahamat, vice primer ministro encargado de la Administración Territorial y la Descentralización, en la emisora estatal.
Desde hace varios años el este de Chad se ha visto asolado por conflictos entre agricultores y pastores nómadas árabes. Ahora, las tensiones se han agravado por la llegada de refugiados que huyen de los combates en la vecina Sudán.
Los conflictos por las tierras de cultivo y de pastoreo han provocado más de 1.000 muertos y 2.000 heridos entre 2021 y 2024, según estimaciones de la ONG International Crisis Group.