El fundador de Amazon, Jeff Bezos, reaccionó tras la explosión del cohete New Glenn de Blue Origin durante una prueba en Cabo Cañaveral, asegurando que la empresa "reconstruirá todo lo que haya que reconstruir" luego del nuevo revés sufrido por su programa espacial.
"Es demasiado pronto para conocer la causa, pero ya estamos trabajando para descubrirla", escribió Bezos en X pocas horas después del incidente. Luego añadió: "Un día muy duro, pero reconstruiremos todo lo que haya que reconstruir y volveremos a volar. Vale la pena".
La explosión ocurrió la madrugada del jueves durante una prueba de encendido del cohete New Glenn, un vehículo de 98 metros de altura que representa la principal apuesta de Blue Origin para competir con SpaceX en el mercado de lanzamientos espaciales y futuras misiones lunares.
Videos difundidos en redes sociales muestran cómo comenzó a salir humo desde la base del cohete antes de que toda la estructura quedara envuelta en una enorme bola de fuego.
Blue Origin confirmó el incidente en un breve comunicado publicado en X, donde señaló que experimentó una "anomalía" durante la prueba realizada en Florida. La empresa agregó que "todo el personal ha sido localizado", descartando víctimas o heridos tras la explosión.
El accidente representa un nuevo golpe para Bezos en medio de la intensa competencia espacial que mantiene con Elon Musk. Mientras SpaceX avanza en el desarrollo de Starship -el cohete más grande construido hasta ahora- Blue Origin apuesta por New Glenn como la plataforma que le permita disputar contratos comerciales y misiones vinculadas a la NASA.
Musk reaccionó al accidente enviando sus condolencias y calificando lo ocurrido como "muy desafortunado".
El revés llega apenas semanas después de otro problema para Blue Origin.
En mayo, una misión no tripulada del New Glenn no logró colocar un satélite de comunicaciones de AST SpaceMobile en la órbita correcta, situación que derivó en una investigación. En esa ocasión, la compañía sí consiguió recuperar y reutilizar exitosamente uno de los propulsores del cohete.
La explosión también generó preocupación en torno a los plazos de los proyectos lunares de Estados Unidos. Blue Origin trabaja junto a la NASA en el desarrollo de un módulo de alunizaje para el programa Artemis, que busca regresar astronautas a la Luna antes de fines de esta década.
El congresista republicano de Florida Mike Haridopolos, cuyo distrito incluye Cabo Cañaveral, afirmó que se mantuvo en contacto con el administrador de la NASA, Jared Isaacman, tras el incidente. “Estoy agradecido de que no se hayan reportado heridos y agradecido por los servicios de emergencia, ingenieros y equipos de lanzamiento que actuaron con rapidez”, sostuvo.
Por su parte, Isaacman destacó las dificultades de este tipo de desarrollos tecnológicos. "El vuelo espacial no perdona, y desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de carga pesada es extraordinariamente difícil", escribió en X.
El administrador de la NASA añadió que la agencia trabajará junto a Blue Origin "para apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar el impacto en las misiones a corto plazo y volver a lanzar cohetes".
La NASA tiene previsto realizar en 2027 pruebas de encuentro orbital entre naves y módulos de alunizaje, con la meta de concretar un alunizaje tripulado antes de fines de 2028. Sin embargo, expertos del sector han manifestado reiteradamente dudas sobre si tanto Blue Origin como SpaceX lograrán cumplir con esos exigentes calendarios.