El retorno de Xi Jinping a Corea del Norte: Las claves de una relación a prueba de misiles
La visita marca un nuevo impulso en los vínculos entre ambos países en medio de la creciente cooperación entre Kim Jong-un y Moscú, y las ambiciones nucleares norcoreanas.
La visita de Estado del presidente chino, Xi Jinping, a Corea del Norte iniciada este lunes constituye una señal del renovado interés de Beijing por fortalecer una relación considerada clave para la estabilidad de la península coreana y para sus propios intereses geopolíticos.
El viaje se produce en un momento de profundos cambios en el equilibrio regional, marcado por la estrecha cooperación entre Piongyang y Moscú, así como por el endurecimiento del discurso nuclear del régimen de Kim Jong-un.
Aunque China y Corea del Norte mantienen una alianza histórica forjada durante la Guerra de Corea, los lazos entre ambos países atravesaron períodos de tensión debido a los ensayos nucleares norcoreanos y a las sanciones internacionales.
Sin embargo, Beijing sigue siendo el principal sostén económico de Piongyang y busca preservar su influencia sobre un vecino estratégico, al tiempo que evita una mayor desestabilización regional.
Estas son las claves de la visita y de los lazos entre Piongyang y Beijing.
Aliados desde la guerra
China y Corea del Norte mantienen una alianza forjada durante la Guerra de Corea (1950-1953), en la que Beijing respaldó a Piongyang frente a las fuerzas surcoreanas y estadounidenses con más de dos millones de combatientes.
Xi Jinping y Kim Jong-un. | AP
Ese vínculo logró sostener durante décadas el respaldo político y económico de Beijing a Corea del Norte.
Ello pese a que la relación ha atravesado etapas de enfriamiento por los ensayos nucleares norcoreanos y por el establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y Corea del Sur.
Sostén económico de Pionyang
China es el principal socio comercial y estratégico de Corea del Norte.
Con más de 1.400 kilómetros de frontera común y un papel clave en el suministro de alimentos, energía y comercio fronterizo, aunque condicionado por las sanciones internacionales contra el programa nuclear de Piongyang.
Xi Jinping y Kim Jong-un. | AFP
El creciente alineamiento militar de Corea del Norte con Rusia no altera el peso económico de Beijing, ya que Moscú "no puede sustituir la influencia económica de China", explicó a EFE el analista Wing Lok Hung, profesor en la Universidad China de Hong Kong.
Este vínculo, además, se vio reforzado este año con la reanudación de los trenes transfronterizos y los vuelos directos entre Beijing y Piongyang, tras años de suspensión por la pandemia.
Recelo nuclear y estabilidad regional
China se ha opuesto tradicionalmente al programa nuclear norcoreano y respaldó resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra Piongyang.
Sin embargo, en los últimos años rebajó el peso público de esa discrepancia en favor de la estabilidad regional y de la coordinación política con Kim.
Kim Jong-un. | AP
En su último libro blanco sobre control de armas y no proliferación (noviembre de 2025), Beijing obvió la desnuclearización como objetivo específico para la península coreana y se limitó a defender una solución "por medios políticos".
En la visita de Kim a Beijing el pasado septiembre, el asunto pareció quedar fuera del foco: según Seúl, el líder norcoreano habría condicionado el viaje a que la desnuclearización no figurase en la agenda.
Armamento nuclear: la línea roja de Pionyang
La semana pasada Kim visitó una planta nuclear recién estrenada, donde afirmó que la capacidad de producción de material nuclear apto para armas "se ha duplicado con creces" en el último lustro, y citó como prioridad "reforzar" las fuerzas nucleares "a un ritmo exponencial".
Kim reiteró que la disuasión nuclear es prioritaria y que no dialogará con Washington o Seúl si insisten en la desnuclearización.
Prueba de misiles en Corea del Norte. | EFE
"China sabe que Corea del Norte no renunciará a sus armas nucleares, al menos no a corto plazo", afirmó a EFE Gabriela Bernal, experta del Centro Europeo para Estudios de Corea del Norte.
"Es probable que China evite las conversaciones directas sobre el tema nuclear y se centre más en cooperación y diplomacia", aventuró.
Un paso "positivo" para Seúl
Desde el punto de vista de Seúl, la visita de Xi a Piongyang es un acontecimiento positivo, estimó Bernal.
La Administración del presidente Lee Jae-myung adoptó un tono más conciliador que el de su antecesor y ofreció reactivar los contactos con Piongyang.
Lee Jae-myung. | EFE
Seúl afirmó este viernes que espera que la visita sea "constructiva" y contribuya a la paz en la península.
También reveló la semana pasada haber pedido a Singapur que ayude a fomentar el diálogo intercoreano, aprovechando la inusual visita al Norte del canciller singapurense, Vivian Balakrishnan.
Este subrayó, no obstante, que Corea del Norte no está preparada para abrir canales de comunicación significativos con EE.UU., Corea del Sur o Japón.
La reunión con Trump, en el retrovisor
El viaje de Xi a Piongyang llega menos de un mes después de la visita a Beijing de su homólogo estadounidense, Donald Trump, durante la que ambos confirmaron la "meta compartida" de desnuclearizar Corea del Norte, según la Casa Blanca.
Xi Jinping y Donald Trump. | AP
"Incluso si Piongyang no está interesado en el diálogo intercoreano ahora, algún tipo de compromiso aún podría tener lugar a través de canales indirectos", sostuvo Bernal, "especialmente" si Xi facilita la diplomacia entre Washington y el hermético régimen.
Mientras, para Wing Lok Hung, tras las recientes visitas de Trump y el presidente ruso a Beijing, era "esencial" que Xi se reuniera con este "socio geopolítico clave" para abordar "asuntos críticos" y demostrar a EE. UU. que conserva "una influencia significativa" en la península coreana.
El experto añade que la guerra en Irán probablemente influirá en los cálculos estratégicos de Corea del Norte sobre sus capacidades nucleares, pese a lo cual espera que Xi y Kim aborden "estrategias alternativas" para mantener la estabilidad en la península.