Roberto Sánchez y Keiko Fujimori.
Emol
El resultado de la elección presidencial de Perú es aún incierto este lunes, con la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez en empate técnico para convertirse en el noveno mandatario del país en una década.
Con el 92,88% de las actas escrutadas, Fujimori reunía el 50,1% de los votos, frente a un 49,9% de Sánchez.
Esa ventaja de menos de un punto corre riesgo de evaporarse a medida que
sigan llegando los votos de las zonas rurales, donde Sánchez ha dominado y ha acortado las distancias.
Actualmente, la diferencia es de solo 38.089 votos.
Para declarar un ganador deberán además ser revisadas actas impugnadas que contienen unos 400.000 votos, lo que puede llevar varios días.
Ondeando banderas de sus partidos, miles de seguidores se congregaron el domingo en dos sectores de la capital peruana para celebrar por adelantado a sus candidatos.
"Nos encontramos en un empate técnico, hasta el momento no hay ningún ganador. Serán días largos", afirmó Fujimori ante sus seguidores, a quienes pidió paciencia.
Entre cantos de "¡Sí se pudo!",
Sánchez dijo reconocer que hay un "empate". "Que prosiga el conteo en los estándares de una elección transparente", expresó en una plaza llena de seguidores.
En su cuarto intento de llegar a la presidencia, la hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000) enfrentó a Sánchez, heredero político del exmandatario Pedro Castillo, preso por un fallido autogolpe de Estado de 2022.
Muchos votantes dijeron esperar que las elecciones pongan fin a la criminalidad que azota al país y la turbulencia política que dejó a Perú con ocho presidentes desde 2016.