El presidente chino, Xi Jinping, expresó su voluntad de llevar las relaciones con Corea del Norte a un "nuevo nivel", al iniciar este lunes su primera visita en siete años a este hermético país asiático, dotado del arma nuclear.
Durante décadas, China ha sido con diferencia el principal aliado comercial de Pyongyang y ha proporcionado un apoyo económico y diplomático crucial para un país sometido a múltiples sanciones internacionales.
A su llegada al aeropuerto, Xi y su esposa
Peng Liyuan fueron recibidos por el líder norcoreano,
Kim Yong-un, y su esposa
Ri Sol-ju, entre vítores y una alfombra roja flanqueada por soldados, según medios estatales chinos.
En algunas calles de la capital también se podían ver banderas norcoreanas y chinas ondeando lado a lado.
Se trata del primer viaje al extranjero de Xi en 2026, quien en las últimas semanas recibió en Beijing a los presidentes estadounidense, Donald Trump, y ruso, Vladimir Putin.
La Casa Blanca dijo el mes pasado que Xi y Trump "confirmaron su objetivo compartido de desnuclearizar Corea del Norte" durante su cumbre en Beijing.
Sin embargo, Xi le dijo a Kim durante las conversaciones del lunes que estaba dispuesto a trabajar juntos para llevar las relaciones entre sus países a un "nuevo nivel", informó la agencia estatal de noticias china Xinhua.
Ambas partes deberían reforzar los intercambios "en materia de diplomacia, aplicación de la ley y asuntos militares", afirmó Xi.
Potencia nuclear "irreversible"
La influyente hermana del líder norcoreano, Kim Yo-jong, afirmó antes de la llegada de Xi que el programa nuclear de Pyongyang es "una línea de la que no hay vuelta atrás".
Minseon Ku, profesora de diplomacia de la Universidad DePaul estadounidense, declaró a la AFP que "probablemente Beijing haya aceptado a Corea del Norte como potencia nuclear", pero que Xi reclamará a Kim "estabilidad por encima de todo".
Para Seong-Hyon Lee, del Centro Asiático de la Universidad de Harvard, la política de Beijing está orientada a "garantizar la perdurabilidad del régimen", en lugar de buscar su desnuclearización.
"La estrategia regional de China se beneficia de un Estado tapón estable, fuertemente armado y alineado, que absorbe la capacidad militar de Estados Unidos y sus aliados", comentó el académico a la AFP.
Durante el primer mandato de Donald Trump, Estados Unidos practicó un acercamiento diplomático con Corea del Norte que finalmente fracasó por desacuerdos sobre el alcance de la desnuclearización y el alivio de las sanciones.
Desde entonces, Pyongyang ha asegurado en multitud de ocasiones que su estatus de potencia nuclear es "irreversible".
Al mismo tiempo, el régimen norcoreano se ha ganado el crucial apoyo de Rusia tras enviar soldados para luchar junto a las fuerzas rusas en Ucrania.
Algunos analistas afirman que este viaje de Xi puede buscar contrarrestar la creciente influencia de Rusia sobre Corea del Norte, aunque la experta en diplomacia Ku discrepa en este punto.
"Las relaciones de poder entre Moscú y Pyongyang son más equitativas que las de Pekín y Pyongyang. Moscú necesita a Kim para su guerra en Ucrania tanto como Kim necesita el intercambio de tecnología y los alimentos de Rusia", afirmó.