Irán afirmó este martes que no permitirá a los inspectores del OIEA acceder a las instalaciones nucleares bombardeadas por Israel y Estados Unidos el año pasado, al término de la primera ronda de conversaciones con Washington destinadas a poner fin a la guerra en Medio Oriente.
La semana pasada, Teherán y Washington firmaron un memorando de entendimiento para atajar una guerra que dejó miles de muertos, sobre todo en Irán y en Líbano, y sacudió la economía global.
El memorando sentó las bases de unas negociaciones que comenzaron el domingo en Suiza, con la mediación de Pakistán y Qatar. El objetivo es alcanzar en un plazo de 60 días prorrogables un acuerdo definitivo en cuestiones como el programa nuclear iraní y las sanciones internacionales contra Teherán.
Irán confirmó este martes que las conversaciones técnicas ya concluyeron y anunció la creación de cuatro grupos de trabajo para tratar esos temas.
Sin embargo, desmintió unas declaraciones del vicepresidente estadounidense JD Vance, al negar que su gobierno haya aceptado invitar a los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) para que supervisen sus sitios nucleares bombardeados por las fuerzas israelíes y estadounidenses durante la guerra de 12 días de junio de 2025.
"No hemos tenido ninguna reunión con el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica y tampoco prevemos que el Organismo inspeccione las instalaciones nucleares iraníes dañadas por la agresión militar estadounidense y sionista", declaró el portavoz de la diplomacia, Esmail Baqai, en rueda de prensa.
En ese conflicto fueron bombardeadas las instalaciones de Fordo, Natanz e Isfahán. El alcance de los daños sigue sin conocerse pero el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró en su momento que habían "aniquilado" las capacidades nucleares de la república islámica.
El octogenario líder republicano volvió a la carga sobre la cuestión, e insistió este martes en que Irán aceptó "plena y completamente" permitir inspecciones nucleares "al más alto nivel".
"Sobre la base de esta y otras concesiones importantes que está haciendo Irán, he acordado permitir que el estrecho de Ormuz permanezca ABIERTO, sin ningún otro bloqueo naval", indicó en un mensaje en su red social, Truth Social.
El negociador principal de Irán advirtió que la circulación por el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circulaba el 20% de los hidrocarburos que se consumen a nivel mundial, no volverá a ser como antes de la guerra.
Irán y Omán anunciaron que prestarán "servicios marítimos", en el marco de una administración conjunta de esta vía marítima.
La posibilidad de que los buques tengan que pagar una tasa por transitar por Ormuz ganó cuerpo este martes, cuando ambos países anunciaron que están estudiando los "costos" derivados de esos servicios.
"La administración del estrecho de Ormuz nunca volverá a ser lo que era antes de la guerra", declaró Mohamad Baqer Qalibaf, negociador jefe iraní y presidente del Parlamento.
El lunes, el tránsito marítimo por el estrecho alcanzó un nivel récord desde el inicio de la guerra, con al menos 37 buques de materias primas pasando por él, según la plataforma de monitoreo Kpler.