Así enfrentan los países la llegada de "El Niño" a Sudamérica: Alertan que su fase más intensa aún está por venir
Varios gobiernos ya activaron planes de emergencia ante el riesgo de inundaciones, sequías, incendios forestales y daños a la agricultura, la infraestructura y el suministro de agua.
El fenómeno de "El Niño" ya comenzó a manifestarse en Sudamérica y, aunque sus primeros efectos son visibles en distintos países, los especialistas coinciden en que el período de mayor intensidad se registrará entre el último trimestre de 2026 y comienzos de 2027.
Los pronósticos anticipan un evento de moderado a fuerte, con probabilidades de evolucionar a un "Súper Niño" en algunas zonas del subcontinente.
Para los países sudamericanos, las consecuencias, sin embargo, no serán uniformes. Mientras en ciertas zonas se preparan para lluvias extraordinarias, inundaciones y deslizamientos de tierra, otras regiones enfrentan el riesgo de sequías prolongadas, incendios forestales y una mayor presión sobre el abastecimiento de agua y la generación eléctrica.
Ante este escenario, gobiernos y organismos científicos comenzaron a desplegar medidas preventivas que incluyen alertas tempranas, inversiones en infraestructura, limpieza de cauces, monitoreo satelital, campañas sanitarias y planes de contingencia para proteger a las poblaciones más vulnerables y reducir el impacto sobre la producción agrícola y la seguridad alimentaria.
En Chile, los expertos advierten que las aguas más cálidas del Pacífico podrían intensificar los eventos de lluvia extrema registrados durante el invierno, elevando el riesgo de aluviones y remociones en masa, especialmente entre agosto y fines de año.
Al mismo tiempo, recalcan que un eventual aumento de las precipitaciones no resolverá la megasequía que afecta a la zona central, debido a la persistente disminución de las reservas de nieve en la cordillera.
Perú
Entre los primeros efectos de "El Niño" advertidos en Perú, se encuentra que el país atraviesa una alerta extrema debido a temperaturas inusualmente altas en pleno invierno. Las aguas del Pacífico registran hasta 6 °C por encima de lo normal frente a las costas peruanas, de acuerdo a lo informado por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi).
Se reportaron máximas superiores a los 30 °C en la costa norte, mientras que en la costa central y sur los valores oscilan entre 23 °C y 30 °C. Esto repercutió en que el sector pesquero sufrió una caída del 51,94% en junio debido a la suspensión de la extracción de anchoveta por las alteraciones climáticas, según informó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Además, el aumento de las temperaturas y la posible acumulación de agua generaron una alerta por el incremento de casos de dengue.
Se estima que este evento podría ser el más fuerte en décadas, con proyecciones que no descartan una "magnitud extraordinaria" hacia finales de 2026, mientras que expertos prevén que el fenómeno se extienda al menos hasta abril de 2027.
Entre los principales riesgos reportados por el gobierno peruano, destaca la espera de lluvias torrenciales que podrían causar grandes inundaciones en la costa norte del país hacia finales de año, mientras que en el resto de la costa, persistirán temperaturas muy por encima de sus valores normales.
Esta semana, la presidenta Keiko Fujimori declaró la prevención como una prioridad inmediata, enfocada en evitar una "reacción tardía", iniciando un plan de inversión de 140 millones de soles (aprox. 41 millones de dólares) para trabajos de descolmatación y limpieza en ríos de Piura identificando 60 puntos críticos.
Al mismo tiempo, se recibieron las primeras 225.000 dosis de la vacuna contra el dengue para priorizar regiones del norte y la selva, y el gobierno se encuentra instalando refugios y almacenes, además de solicitar apoyo internacional para la obtención de motobombas, carpas y alimentos.
Bolivia
De acuerdo a la Unidad de Meteorología y Climatología del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) de Bolivia, el país ya se encuentra bajo la influencia de "El Niño", con tiene una intensidad actual moderada, pero que podría alcanzar la categoría de "muy fuerte" entre octubre y diciembre de este año.
Se registran temperaturas superiores a los valores habituales en diversas zonas del país, y se espera un déficit de lluvias y un alto riesgo de sequías severas en zonas del Altiplano, valles y parte del Chaco, con principal alerta en departamentos como el de Chuquisaca, cuya situación actual es crítica con 20 municipios declarados en desastre debido a la sequía (la cual pese a no necesariamente está ligada al fenómeno de "El Niño", este podría deteriorarla).
Por su parte, investigadores de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) señalaron que existe una probabilidad superior al 90% de que el fenómeno evolucione a un "Súper Niño" o "Niño muy fuerte" entre octubre y diciembre de 2026.
Pese a que no existe un plan concreto en torno a medidas preventivas frente al fenómeno climático, expertos recomiendan almacenar agua para consumo humano y animal, construir reservorios y realizar la cosecha de agua de lluvia, al mismo tiempo que la Agencia Boliviana Espacial (ABE) se encuentra realizando capacitaciones gratuitas para el monitoreo de incendios forestales mediante imágenes satelitales.
Colombia
La Defensoría del Pueblo de Colombia alertó que aproximadamente el 85% de los desastres en el país están asociados a factores climáticos, una cifra muy superior al promedio mundial del 49%, por lo que insta a tomar precauciones frente a los posibles efectos de "El Niño".
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) subrayó que la severidad del evento será particularmente notable, reflejándose en un aumento crítico de los incendios forestales, intensas sequías, golpes de calor y escasez de agua, que afectarán particularmente a las regiones Pacífica, Andina y Caribe.
Además, la Defensoría advirtió que es previsible que estos eventos generen impactos al derecho a la alimentación por falta de acceso a bienes; al derecho a la salud, debido a vectores epidémicos que rápida expansión; afectaciones en el acceso a la energía eléctrica; afectaciones a infraestructura y transporte que pueden afectar el derecho al trabajo, a los medios de vida, a la movilidad y la circulación.
El Ideam predice que "El Súper Niño" se intensificará durante el segundo semestre de 2026, caracterizándose por temperaturas extremas y una reducción generalizada de las lluvias, mientras persiste una preocupación estructural por una posible crisis de energía debido al descenso crítico en los niveles de los embalses que alimentan las hidroeléctricas.
Argentina
Se registraron proyecciones de fuertes crecidas en el caudal del río Iguazú, lo que obligó al cierre preventivo del acceso a la Garganta del Diablo en el Parque Nacional Iguazú para evitar daños en la infraestructura de acceso.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) detectó que la temperatura del mar está por encima de los valores normales, que esto se mantendrá al menos hasta septiembre y que puede perseverar aún más en el futuro, lo que ya sugiere un aumento de lluvias y temperaturas tanto en el norte como en el sur del país.
Desde Recursos Naturales del INTA Corrientes advirtieron que el fenómeno golpeará particularmente fuerte al Litoral; y que entre las principales estrategias preventivas se busca identificar las áreas más propensas a sufrir excesos hídricos, reordenar las actividades productivas según los pronósticos climáticos, y mantener un monitoreo permanente de las precipitaciones y el estado de los suelos.
Al mismo tiempo, se espera un impacto en la infraestructura rural, anticipándose daños en caminos rurales, infraestructura eléctrica y establecimientos ganaderos. El gobierno, a través de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), lanzó una estrategia que articula el trabajo a nivel nacional con el de las provincias de la Cuenca del Plata y los municipios implementando un seguimiento meteorológico constante y la elaboración de modelos de riesgo específicos para cada municipio.
Chile
Actualmente en Chile, se ha registrado un superávit de agua caída desde la Región de Atacama hasta Los Ríos, impulsado por "ríos atmosféricos" potenciados por aguas cálidas, lo que causó inundaciones, desbordes de ríos y activación de quebradas, resultando en daños estructurales y damnificados.
Pese a que esto no necesariamente implica una relación con "El Niño", sí expertos advierten que este fenómeno podría agravar este tipo de situaciones con un impacto regional diferenciado, observando anomalías térmicas en las costas del norte, eventos de lluvias intensos en la zona centro y sur, y bajas temperaturas en la Patagonia.
Para los próximos meses, se espera que el fenómeno se intensifique sobre todo desde el actual mes de agosto hasta finales del presente año, con una probabilidad del 63% de que alcance una categoría "muy fuerte" o "Súper Niño" entre noviembre y enero del 2027, según explicaron expertos de la Universidad de Chile citando un informe del NOAA.
Además, se espera que persistan frentes con isoterma cero alta, lo que aumenta drásticamente el riesgo de aluviones en la precordillera y remociones en masa, en tanto, expertos advierten que, aunque llueva más, esto no significa necesariamente más agua disponible para el futuro ni una reversión de la megasequía estructural de Chile central, ya que la falta de nieve reduce las reservas para primavera y verano.
Por su parte, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) emitió recomendaciones específicas según la zona geográfica; por ejemplo, para la Zona Norte (Altiplano) se prioriza mantener reservas de agua y planificar actividades agrícolas ante la posible escasez de lluvias en las zonas altas; mientras que para la Zona Centro y Centro-Sur se incita al mantenimiento de techos y limpieza de canales y sistemas de drenaje urbanos; así como la vigilancia de asentamientos en quebradas o zonas anegables.
Por otra parte, los organismos técnicos enfocan sus esfuerzos en la gestión de embalses para almacenar agua vigilando el riesgo de crecidas súbitas; mientras se hace un llamado a la ciudadanía a informarse sobre la activación de quebradas y riesgos de inundaciones repentinas.
Brasil
El fenómeno de "El Niño" en Brasil preocupa principalmente por las altas temperaturas debido a las proyecciones de incrementos térmicos por encima de lo normal en todo el territorio; al mismo tiempo que se alerta que el aumento de los niveles de agua ya está teniendo repercusiones transfronterizas, afectando los caudales que fluyen hacia países vecinos como Paraguay.
Lo anterior se traduciría en una vulnerabilidad para el sector agrícola con riesgos severos para la producción de alimentos debido a la inestabilidad de las lluvias, mientras que se prevé una sequía más intensa en la región norte (Amazonía) y en el este de la selva.
En contraste, se esperan precipitaciones por encima de la media en la región sur, lo que eleva significativamente el peligro de inundaciones y deslizamientos de tierra.
El Gobierno de Lula da Silva anunció un paquete preventivo de 1.335 millones de reales (aprox. 260 millones de dólares) para mitigar los impactos con acciones que incluyen: la destinación de 850 millones de reales para la compra de 310.000 toneladas de arroz y 180.000 toneladas de maíz para formar reservas públicas destinadas a damnificados.
De igual forma, se creó una "Sala de Situación" que reúne a 24 ministerios para emitir informes mensuales basados en datos científicos, como la publicación de un boletín específico por parte del Ministerio de Ciencia para el monitoreo puntual del fenómeno.
Se anunció la instalación de ocho centros de salud y clima distribuidos en las cinco regiones del país para analizar el impacto epidemiológico y recolectar datos en tiempo real, el refuerzo de la infraestructura de salud, monitoreo climático intensivo y recursos específicos para el combate de incendios forestales, y una articulación de acciones entre el gobierno federal, especialistas y gobiernos estatales y municipales para una respuesta unificada.
Ecuador
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, mediante el comité del Estudio Regional del Fenómeno El Niño (ERFEN), mantiene al país bajo el estado de "El Niño en observación".
El Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) realiza seguimientos constantes en las costas de Esmeraldas, Manta y Santa Elena. Además, se emplea tecnología avanzada, como un vehículo submarino autónomo en Galápagos, para reforzar las labores de vigilancia.
En tanto, el mencionado ministerio advirtió la detección de anomalías térmicas consistentes en el Océano Pacífico que sugieren el desarrollo sostenido del fenómeno, y que pronostica la existencia de un 96% de probabilidad de que el fenómeno persista al menos entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.
Al mismo tiempo, se espera que el evento sea de magnitud moderada a fuerte, con anomalías en la temperatura del mar de entre 1 °C y 2 °C, mientras que se prevé un aumento drástico de las precipitaciones en la región Litoral, lo que incrementará el riesgo de inundaciones, desbordamientos de ríos, deslaves y oleajes.
Frente a este fenómeno, el Gobierno elevó el monitoreo a alerta naranja en zonas de alta susceptibilidad para acelerar las acciones de control. Previamente, se había declarado alerta amarilla para 17 provincias y 143 cantones. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos realiza auditorías directas en los cantones para supervisar que las prefecturas y alcaldías ejecuten sus proyectos preventivos.
En tanto, brigadas técnicas verifican en campo la señalización de rutas seguras y la disponibilidad y estado de los albergues temporales, y el mencionado ministerio emitió recomendaciones específicas para los sectores agrícola, pecuario y acuícola para mitigar las pérdidas en la producción.
Por su parte, la oficina de Unicef en el Ecuador alertó que se estima que la población afectada podría llegar a 2,3 millones de personas, de las cuales más de 760.000 son niños, niñas y adolescentes, por lo que se encuentran trabajando para acompañar a las familias que viven en las zonas de mayor riesgo con ayuda humanitaria, entre las que destacan las provincias de Guayas, Los Ríos y El Oro.
Fuentes: EFE / AFP / AP / WMO / Meteorología y Climatología del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología de Bolivia (Senamhi) / UMSA / Ministerio del Ambiente de Perú (Minam) / Instituto Nacional de Estadística e Informática de Perú (INEI) / Gobierno de Perú / Defensoría de Colombia / Gobierno de Colombia / Recursos Naturales del INTA Corrientes / Gobierno de Argentina / Universidad Mayor / Universidad de Chile / Senapred / Gobierno de Chile / Gobierno del Ecuador / UNICEF Ecuador.