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Ahora son ocho: Diplomática ecuatoriana Ivonne Baki inscribe su candidatura a la jefatura de la ONU

La exministra, que fue presentada por Toga, se suma a la carrera en la que participa Michelle Bachelet.

18 de Agosto de 2026 | 14:40 | AFP/EFE/Editado por R. Jara, Emol
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Ivonne Baki.

EFE
Ivonne Baki, diplomática de Ecuador que representó a su país en Estados Unidos, entró en la carrera para ocupar la secretaría general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), anunció ese organismo en una carta este martes.

Propuesta por Tonga, esta exministra de Comercio Exterior se suma a la lista de aspirantes a la jefatura del máximo organismo internacional.

Hija de padres libaneses, Baki fue clave en el acuerdo de paz entre Ecuador y Perú de 1998.

Con esta postulación, cinco mujeres y tres hombres están en carrera para suceder al portugués António Guterres, quien completará su segundo mandato de cinco años al frente de la ONU el 31 de diciembre de 2026.

Las nominaciones siguen abiertas, lo que aumenta la posibilidad de otras candidaturas tardías.

En su nominación, Tonga destacó los cargos de Baki como ministra, primera mujer embajadora de Ecuador en Washington y embajadora en Qatar.

"Ha dirigido importantes iniciativas internacionales sobre desarrollo sostenible y diálogo entre culturas, tendiendo puentes entre América Latina, el mundo árabe, África y Europa", según Tonga.

Baki fue la cara visible de un plan para impedir la explotación petrolera en la reserva amazónica de Yasuní a cambio de una cuantiosa contribución internacional.

La iniciativa ambiental fue archivada en 2013 por el entonces presidente Rafael Correa, quien autorizó la extracción de crudo en el Parque Nacional Yasuní tras reconocer el fracaso económico del plan.

Una vez oficializada su candidatura, Baki agradeció la postulación: "Me siento humilde y honrada de anunciar que ahora soy candidata oficial para el cargo de Secretaria General de las Naciones Unidas. Mi nominación formal fue presentada a la Asamblea General de la ONU por el Reino de Tonga", escribió en X.

"He vivido las devastaciones de la guerra. Como la única candidata cuya herencia une a América Latina y el Medio Oriente, y la única nominada que ha ayudado a mediar un acuerdo de paz entre dos Estados miembros soberanos de la ONU, estoy lista para ayudar a renovar la promesa fundacional de la Carta de la ONU: salvar a las generaciones futuras del azote de la guerra en un mundo donde el conflicto sigue creciendo", anotó.

En diciembre pasado, la diplomática había anunciado que sería candidata por el Líbano. "Estoy de candidata, sí, pero va a ser con Líbano que me va a nombrar, porque el Ecuador todavía no se ha decidido, pero voy a estar nombrada, sí, estoy de candidata. No quiero confirmar nada hasta que no se dé cien por cien, pero tengo el apoyo de Estados Unidos, por supuesto", dijo entonces en declaraciones a Radio Centro de Guayaquil. Finalmente, y varios meses después, el apoyo vino desde Toga.

Baki, de padres inmigrantes libaneses y nacida en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, dice mantener desde hace años una estrecha relación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien asistió al certamen de Miss Universo, que tuvo lugar en Ecuador en 2004, cuando Baki era ministra.

Panorama


El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió el mes pasado para la primera "votación exploratoria" a fin de medir el apoyo a los entonces siete candidatos al cargo de secretario general.

La costarricense Rebeca Grynspan, funcionaria de Naciones Unidas, encabezaba la lista al cabo de la primera ronda del proceso.

Los otros candidatos son la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, el argentino Rafael Grossi, la chilena Michelle Bachelet, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, el ugandés Olara Otunnu y el senegalés Macky Sall.

Aunque Grossi, director de la agencia de energía atómica de la ONU, tiene probablemente el mayor reconocimiento internacional, los observadores señalan que no hay un claro favorito en una carrera que podría prolongarse varios meses.

Los diplomáticos son reacios a pronosticar el desenlace porque los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido- aún no han señalado sus preferencias.

Incluso si un candidato logra los nueve votos necesarios de los 15 disponibles en el Consejo, también debe evitar el veto de las cinco grandes potencias, que están profundamente divididas.

Una vez que un candidato supera esos obstáculos, su nombre se remite a la Asamblea General para su confirmación.