La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y la ex Mandataria Michelle Bachelet.
EFE
Fue ayer cuando la ex Presidenta Michelle Bachelet finalmente logró concretar su encuentro con la Mandataria de México, Claudia Sheinbaum, en medio de su complejos resultados en la carrera por la Secretaría General de la ONU.
Se trata de un encuentro por el que Bachelet esperó desde el martes, cuando arribó al país norteamericano para asistir a una actividad de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El principal objetivo era abordar el último sondeo informal celebrado la semana pasada por el Consejo de Seguridad de la ONU, donde la ex Presidenta
bajó del cuarto al séptimo lugar entre ocho candidatos, tras sumar solo dos votos a favor, seis en contra y siete "sin opinión".
Solo quedó por delante de Ivonne Baki, candidata ecuatoriana respaldada por Tonga que se unió a la carrera por el cargo solo días antes de la votación.
La Presidenta de México ya había mencionado el mismo martes que tenía "bastantes actividades" y no estaba segura de poder recibir a la ex Mandataria, pero que estarían en contacto porque "sí es importante hablar con ella porque nosotros sostuvimos su candidatura como secretaria general de Naciones Unidas".
En tanto, el miércoles confirmó que sí podría recibir a Bachelet pero no tenía claro "día ni hora".
Así, el viernes pasado el mediodía en México ambas consiguieron reunirse junto al canciller de México, Roberto Velasco, según confirmó el jefe de los integrantes del comité de excancilleres que asesora a Bachelet, Heraldo Muñoz.
Sin embargo, desde su entorno señalaron que la instancia solo se trató de "una conversación" y no una reunión formal, debido a la ocupada agenda de Sheinbaum.
Según consignó El Mercurio, Muñoz afirmó que "la ex Presidenta tuvo una buena conversación con la Presidenta Sheinbaum y con el canciller Velasco", pero no entregó mayores detalles de la cita.
Pese al respaldo de México a la candidatura de Bachelet -y donde esta semana Sheinbaum destacó que representa una visión de "construcción de la paz", defensa de los derechos humanos y fortalecimiento del multilateralismo-, la Mandataria mexicana sembró incertidumbre al demorar la reunión con la exjefa de Estado.
Además, afirmó estos últimos días que se deben "ver las posibilidades que ella tiene" de ganar la elección a la Secretaría General de Naciones Unidas, bajando la intensidad de su apoyo.
Así, la candidatura de la exjefa de Estado se mantiene en suspenso hasta el próximo straw poll, cuya fecha aún no ha sido fijada por el Consejo de Seguridad de la ONU.