Elon Musk, Sam Altman, Jensen Huang y Tim Cook, algunos de los nombres más poderosos de la industria tecnológica estadounidense, compartieron este jueves mesa con el presidente chino, Xi Jinping, en la cena de Estado ofrecida por Donald Trump en la Casa Blanca, mientras el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, uno de los principales defensores de mayores controles sobre la inteligencia artificial (IA), estuvo ausente.
La lista reunió a buena parte de los protagonistas de la carrera estadounidense por la IA: Huang, de Nvidia; Altman, de OpenAI; Sundar Pichai, de Alphabet; Jeff Bezos, fundador de Amazon; Michael Dell, de Dell Technologies; y Musk, que regresó a la Casa Blanca para un acto de alto perfil junto a Trump después del enfrentamiento público que ambos protagonizaron el año pasado.
La Casa Blanca también incluyó entre los invitados a Cook, ahora presidente del consejo de Apple.
La ausencia de Amodei contrasta especialmente con la presencia de sus competidores y se produce después de que el jefe de Anthropic haya defendido una mayor supervisión de los sistemas de IA más avanzados y controles más estrictos sobre la tecnología estadounidense que pueda llegar a China.
Reportes previos sobre la cena habían señalado que Amodei no figuraba entre los ejecutivos tecnológicos previstos, aunque no existe confirmación pública de que no fuera invitado.
La coincidencia de los principales ejecutivos tecnológicos en la Casa Blanca se produce además mientras la IA se ha convertido en uno de los asuntos de la agenda entre Trump y Xi.
El contraste con China fue especialmente visible en la propia cena porque no hubo representantes de empresas chinas entre los invitados, según informó la prensa presente en el sitio.
Simbólico regalo de Trump a Xi
Otro de los momentos que marcaron la cena fue cuando Trump le dio un obsequio a Xi: una estatua de un águila calva, símbolo nacional estadounidense.
"Es un honor para mí presentar al presidente Xi un regalo realizado por un extraordinario artista estadounidense, uno de los mejores del mundo", dijo Trump al entregar el obsequio, diseñado, según explicó, en colaboración con él y la primera dama, Melania Trump.
Trump destacó que el águila calva "es un símbolo nacional de Estados Unidos y una encarnación del espíritu libre y elevado de Estados Unidos".
"Esperamos que encuentre un buen lugar, un lugar maravilloso, en Pekín", añadió el presidente estadounidense al entregar el regalo a Xi.
El gesto se produjo horas después de que Xi anunciara que dos pandas gigantes chinos, Ping Ping y Fu Shuang, llegarán "en unos días" al Zoo de Atlanta, donde sustituirán a los cuatro ejemplares que regresaron a China en 2024 tras 25 años de colaboración.