El
81° Debate General de la Asamblea General de Naciones Unidas ha dado mucho que hablar. Desde el martes, líderes de todo el mundo se han dirigido ante la ONU para expresar sus impresiones respecto a la situación planetaria, y es ahí donde el estado actual del organismo ha sido comentario obligado.
No son pocos los mandatarios que han dirigido sus críticas a la ONU. Por un lado, hay gobernantes que cuestionaron el giro "izquierdista" que, a su juicio, ha tomado el organismo en los últimos años. Por el otro, son varios los gobernantes que han expresado la necesidad de una reforma profunda a la organización, centrándose principalmente en el Consejo de Seguridad.
El primero en hablar fue el Presidente de Brasil,
Luiz Inácio Lula da Silva, quien aseguró que
"este es, sin lugar a duda, el momento más crítico para las Naciones Unidas". El líder izquierdista manifestó su "indignación" por la situación actual de la ONU, que
"está fracasando en una de sus misiones más importantes, que es liberar a la humanidad del flagelo de la guerra". En esa línea, añadió que "
su credibilidad jamás ha estado tan baja; su capacidad para proteger a los más vulnerables, aquellos que no tienen ejército ni arsenales, jamás ha sido tan débil", añadió.
Para Lula, "somos todos rehenes de la inacción de un Consejo de Seguridad que no cumple con su función", y criticó duramente el poder de veto que tienen los cinco miembros permanentes de esa instancia (EE.UU., China, Francia, Rusia y Reino Unido).
"Los líderes de los países miembros del Consejo de Seguridad deben reunirse. No me son ajenas las realidades del poder, pero las concesiones a la ley del más fuerte han superado todos los límites. Y esto no es idealismo, es puro realismo. La guerra no es la continuación de la política por otros medios, sino que es el colapso total de la política", sentenció.
Luego vino el turno de Donald Trump. El Presidente de Estados Unidos aseguró que "las Naciones Unidas tienen mucho potencial, pero tenemos que dejar de imponer agendas de izquierda, agendas de burócratas que nadie eligió".
"Es irónico que las Naciones Unidas tengan una institución, la UNESCO, dedicada a proteger el patrimonio cultural, pero promueven la migración masiva. Están destruyendo las culturas más grandes y el patrimonio histórico", remarcó.
Quien también cuestionó el rol de la ONU fue el Presidente turco Recep Tayyip Erdogan: "Las Naciones Unidas, que fueron creadas hace 81 años para mantener la paz y la seguridad internacional, no pueden cumplir con esta misión, o más bien, no se les permite hacerlo", remarcó.
"Las Naciones Unidas están siendo menoscabadas. Los que están en Palestina, en el Líbano, en Sudán y en otros lugares de crisis, han cifrado sus esperanzas en las Naciones Unidas y están muy desilusionados", agregó.
El Mandatario turco también cuestionó al Consejo de Seguridad: "Tenemos que reconocer que un sistema en el que la voluntad de más de 190 países está supeditada a la voluntad de cinco países es algo que no puede dar confianza. El Consejo de Seguridad tiene que ser reformado de conformidad con los principios de equidad. Debemos mantener la paz con la tecnología que avanza rápidamente, pero tenemos también la responsabilidad de construir un orden internacional más justo".
El llamado a la modernización de la ONU también formó parte del discurso del Presidente José Antonio Kast. "Aquí llego a lo más incómodo que vine a manifestar, esta organización no ha estado a la altura de los desafíos de nuestros tiempos", sostuvo el Mandatario chileno, quien dijo que esa situación "no es solamente un problema de liderazgo, presente o futuro, sino también un problema de acción. Naciones Unidas durante las últimas décadas y por distintos motivos no ha sido parte de la solución a estos problemas".
"No es posible mantener vigente el orden mundial del año 1945 en un mundo del 2026. Se ha construido una arquitectura que delibera en exceso y ejecuta con lentitud. Un Consejo de Seguridad que refleja el escenario político de 1945 y no la realidad de 2026. Una burocracia que crece hacia adentro, al igual que en muchos países", remarcó.
En esa línea, Kast propuso tres cosas: "Reducir la burocracia y concentrar el presupuesto donde hay vidas en juego; suspender las agendas que no son prioritarias, para devolver el foco a las que sí lo son; reformar el Consejo de Seguridad, no como gesto simbólico, sino como condición para que sus decisiones vuelvan a ser respetadas".
Latinoamérica a la cabeza
La segunda jornada continuó con llamados a reformar la ONU. Uno de los que habló fue el Presidente paraguayo, Santiago Peña, para quien la entidad internacional "necesita una renovación, necesita un nuevo empuje".
"Por eso les pregunto hoy, con mucho respeto, pero también con firmeza: ¿Cómo vamos a tener Naciones Unidas para todos si la dirige un Consejo de Seguridad de unos pocos? Para peor, se trata de un Consejo diseñado hace 80 años para otra época, para otros escenarios, para otras situaciones, y que demuestra, con harta frecuencia, simplemente que no sirve a los problemas de hoy", remarcó.
En esa línea, su mensaje fue parecido al de Kast: "El Consejo de Seguridad, en suma,
debe dejar de ser una linda fotografía del mundo de 1945. Debe escuchar más a esta Asamblea y no paralizarse cuando la paz está amenazada.
Necesitamos unas Naciones Unidas para el 2026 o para el 2050, no para 1945, para así poder verdaderamente cumplir con todos los miembros".
Peña añadió que, ante este panorama, "la elección del próximo secretario general será una decisión fundamental: ha llegado el momento de que ese liderazgo corresponda a América Latina y el Caribe". Para el líder paraguayo, "nuestra región tiene vocación de paz, de diálogo, de multilateralismo, y cuenta con candidatos capaces de asumir esa responsabilidad. Necesitamos un secretario general que recupere el liderazgo político de la organización, que fortalezca la diplomacia preventiva, que actúe antes que las crisis se vuelvan irreversibles y que escuche a los Estados y a los pueblos a quienes sirve".
Más crítico aún fue el Presidente argentino, Javier Milei, para quien la ONU "se convirtió en una organización inútil que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos fatalmente arrogantes, disfrazados de burócratas bien intencionados".
"Quienes deberían garantizar la seguridad colectiva y los derechos humanos fracasaron en la tarea, y en su lugar permitieron el caos, la violencia y el terrorismo internacional. Los supuestos defensores de los derechos humanos apañaron a dictaduras sanguinarias y regímenes que lapidan mujeres en la calle. Votaron sistemáticamente en contra de Israel mientras hacían silencio frente al terrorismo islámico y ante genocidios de cristianos en el África", aseguró.
Milei también cuestionó el rol de la ONU en el tema de las islas Malvinas, cuya soberanía reclama Argentina: "Y como si fuera poco, una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Malvinas es para nosotros una causa nacional".
Menos vehemente, pero también crítico, fue el presidente de Estonia, Alar Karis, para quien "es cierto que la ONU requiere profundas reformas para hacer frente a los retos del siglo XXI".
"Señoras y señores, si queremos que las Naciones Unidas sean más eficaces en cuanto a la toma de decisión, en cuanto a la gestión de los recursos disponibles y estén actualizadas en cuanto a los acontecimientos tecnológicos, tenemos que reajustar la estructura de las Naciones Unidas en torno a tres pilares, y debemos reevaluar cómo operan estas Naciones Unidas", recalcó.
En ese sentido, Karis aseguró que la ONU necesita "ambición", "decisión" y "acción", y que en este momento donde se busca al próximo secretario general del organismo, Estonia cree que "ya es hora de que esté a cargo de una mujer".
Por su parte, el Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió el multilateralismo y a la ONU frente a aquellos críticos que buscan "provocar su fracaso"; no obstante, afirmó estar consciente de que el organismo necesita una renovación.
"Por eso, señoras y señores, tenemos que reformar el Consejo de Seguridad, para que todas las regiones del mundo tengan una representación justa y para acabar con el derecho de veto de los miembros permanentes. Porque, como indica la Carta de Naciones Unidas, ningún país debe ser juez y parte a la vez, por muy poderoso que este sea", remarcó.
Respecto al liderazgo de la ONU, el Mandatario español fue claro: "Nueve hombres han ocupado la Secretaría General de esta organización en sus 80 años de vida. Ahora le toca a una mujer, a una mujer latinoamericana".
Asimismo, el Presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, también defendió el rol de la ONU y remarcó que "el esfuerzo debe centrarse en ser una organización actualizada, debidamente respaldada, con toma de decisiones justas que deban ser acatada".
"No podemos seguir siendo rehenes de la voluntad de un puñado de países que se pueden contar con los dedos de una mano, ni podemos ceder a las conveniencias económicas del momento", añadió.