Los últimos días, buena parte de la atención mundial ha estado centrada en la visita a Estados Unidos del Presidente chino,
Xi Jinping. El líder asiático fue recibido con honores por su par norteamericano
Donald Trump, con quien también se reunió en la Casa Blanca en el marco de una agenda marcada por temas como la situación en Taiwán, la economía y la inteligencia artificial. Pero Xi no arribó solo a Washington, y eso se hizo notar.
El Mandatario llegó acompañado de su esposa, Peng Liyuan, que se ha robado las miradas en EE.UU. gracias a su impronta. Además de participar junto a su esposo en la fastuosa recepción organizada por la Casa Blanca, la primera dama china ha llevado a cabo una agenda propia en compañía de su par estadounidense, Melania Trump, con quien recorrió el Museo Nacional de Arte Asiático del Smithsonian.
Y los comentarios llegaron rápidamente. Tanto medios de comunicación como usuarios de redes sociales destacaron el desplante de Peng y su estilo de vestir sobrio y elegante, además de su gran manejo del inglés, el que incluso fue comparado con el de Melania Trump. Su presencia en Washington, sin dudas, no dejó a nadie indiferente.
Lo cierto es que Peng Liyuan se ha diferenciado de sus antecesoras. Desde el ascenso al poder de Xi Jinping en 2013, la primera dama tomó un rol protagónico a nivel público nunca antes visto en la política china. Su presencia en los viajes del Mandatario al exterior es habitual y en su propio país goza de una gran popularidad.
"Su papel rompió con una tradición de esposas casi invisibles en la élite comunista china. En el imaginario del Partido pesaba demasiado el precedente de Jiang Qing, la viuda de Mao, asociada al radicalismo de la Revolución Cultural. Peng encarna lo contrario: presencia sin amenaza, elegancia sin protagonismo político explícito, modernidad sin occidentalización", dice el diario español El Mundo.
Melania Trump y Peng Liyuan (Foto: AP).
Del canto a la política
Peng Liyuan (Yuncheng, 20 de noviembre de 1962) era conocida en su país mucho antes de casarse con Xi Jinping gracias a su carrera de cantante. Su formación musical la inició a los 18 años en el Ejército de Liberación Popular chino, donde le cantaba a las tropas canciones folclóricas y de propaganda, según recogía el diario El País en 2018.
Su vínculo con el Ejército va más allá de eso, ya que es general de división, rango que conserva hasta ahora.
Peng Liyuan, Xi Jinping, Donald Trump y Melania Trump en la cena celebrada el jueves en la Casa Blanca (Foto: EFE).
Gracias a su voz privilegiada, esta soprano se ganó el cariño y admiración del pueblo chino, al punto de que en la década de 1980 era número fijo en las galas de Año Nuevo lunar transmitidas por la televisión estatal. El cariño era tal que la gente la bautizó como "Mamá Peng".
Su popularidad incluso es mayor que la de su marido, con quien se casó en 1987. De hecho, tras convertirse en vicepresidente de China en 2008, Xi Jinping era conocido públicamente como "el marido de Peng".
Pero todo cambió tras la llegada de Xi a la Presidencia de China en 2013. En ese momento, Peng cambió sus apariciones públicas como cantante para asumir ciento por ciento el papel de primera dama. Si antes sobresalía en un escenario, ahora lo hacía acompañando a su marido en actos oficiales y liderando iniciativas sociales y culturales.
Xi Jinping y Peng Liyuan en su llegada a Estados Unidos (Foto: AFP).
De todos modos, ya había dado señales en 2011, cuando se convirtió en embajadora de buena voluntad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para los enfermos de tuberculosis y VIH.
Según El País, "emergió como una primera dama activa, algo que apenas tiene precedentes en la China moderna porque las esposas de los anteriores líderes del país asiático tuvieron un papel de Estado prácticamente inexistente".
Peng se posicionó como un rostro del régimen chino tanto a nivel externo como interno. Recordado es su discurso pronunciado en inglés en la sede de la ONU en Nueva York en 2015, donde destacó un programa educativo liderado por el gobierno de su marido que permitió a más de tres millones de niñas volver a la escuela.
Imagen de la visita de los reyes de España a China en 2025 (Foto: EFE).
En China, además, trabaja codo a codo junto a su marido en la recepción de las autoridades extranjeras que visitan el país.
Pero también la primera dama se convirtió en embajadora de la moda de su país. Su estilo "fue alabado dentro y fuera de China y ella —habitual en las listas de mejores vestidas— es consciente de su proyección y aprovecha para promocionar diseñadores y marcas locales", remarcó El País.
A sus 63 años, Peng Liyuan ha dejado claro su rol, que va más allá de ser la esposa del Presidente chino.