Irán le presentó a Estados Unidos un plan para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, informó Teherán el viernes, pero reportes indican que el presidente Donald Trump rechazó la propuesta.
Esta vía marítima, clave para el comercio mundial de petróleo, es un elemento central del conflicto entre Estados Unidos e Irán, en punto muerto tras casi siete meses de guerra.
El canciller iraní, Abás Araqchi, anunció este viernes que su país presentó a Washington un plan para reabrir Ormuz en un plazo de siete días.
"Si se cumplen las condiciones necesarias, el estrecho puede abrirse nuevamente, y el tránsito marítimo usual restablecido en siete días", declaró Araqchi el viernes en la sede de la ONU en Nueva York.
"La decisión ahora corresponde a Estados Unidos. Irán no admite la coerción, las amenazas o la intimidación. Irán no renunciará a sus derechos soberanos por presiones", enfatizó.
Sin embargo, The Wall Street Journal informó que Trump había rechazado la propuesta, citando a funcionarios familiarizados con el asunto.
El artículo señala que el mandatario se muestra escéptico respecto a que Teherán cumpla sus exigencias y añade que considera probable nuevos bombardeos.
Trump también publicó en su plataforma Truth Social una imagen de un mapa en el que el estrecho de Ormuz aparece rodeado con un círculo y etiquetado como "Estrecho Trump".
Informes de prensa previos señalan que la propuesta iraní prevé un cese de todas las hostilidades en Oriente Medio durante siete días, incluida Líbano.
Según esos reportes, también se contempla la liberación de activos iraníes congelados, valorados en al menos 12.000 millones de dólares, así como el levantamiento de las sanciones al petróleo iraní y el fin del bloqueo naval estadounidense contra Irán.
Al séptimo día de la tregua, Irán reabriría Ormuz.
Estados Unidos e Irán firmaron en junio un protocolo de acuerdo para poner fin a la guerra, reabrir el estrecho de Ormuz y, posteriormente, abrir negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
Pero el texto fue objeto de diferentes interpretaciones por ambas partes, por lo que se reanudaron las hostilidades.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, dijo en una entrevista con CBS que el proceso de alto el fuego "comenzará desde el mismo día en que lo acepten". "Si Estados Unidos acepta (...) todo volverá a ser como antes", añadió.
Irán exige a los buques que deseen atravesarlo una autorización, alegando razones de seguridad y soberanía.
Los barcos que se niegan por lo general son atacados, mientras que Estados Unidos bombardea zonas costeras iraníes en represalia.