El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que cree que habrá "un acuerdo" con Cuba y que no será "necesaria" una intervención militar en la isla.
"Yo diría que Cuba y nosotros haremos un acuerdo. No creo que sea necesario el Ejército", respondió Trump a la prensa en la Casa Blanca, después de que la cadena CBS News informara que las Fuerzas Armadas estadounidenses se están preparando para una posible acción militar.
El Mandatario agregó que quiere
"ayudar a Cuba" y "abrir" el país porque hay "cubano-estadounidenses que quieren regresar".
Según publicó CBS News el viernes, la Reserva del Ejército de Estados Unidos está estudiando si puede proporcionar al Comando Sur de las Fuerzas Armadas refuerzos policiales, personal médico y otras unidades de apoyo en los próximos cuatro meses para una posible acción militar en torno a Cuba.
Desde la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero en Venezuela, la Administración de Donald Trump ha redoblado la presión sobre Cuba, imponiendo un bloqueo petrolero que ha agravado su crisis económica, para forzar cambios políticos y económicos en la isla.
En una entrevista esta semana con NBC News, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, aseguró que EE.UU. "nunca podrá encontrar justificación" para un ataque militar contra la isla y afirmó que no cree que se repita una acción similar a la de Venezuela.
Sobre las recientes negociaciones entre La Habana y Washington, el ministro cubano de Relaciones Exteriores afirmó que han "habido algunas conversaciones diplomáticas", pero no quiso "ofrecer más detalles" y se negó a confirmar los reportes de que el nieto del expresidente Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, lidera el diálogo por la parte cubana.
Rechazo a la propuesta iraní
Por otro lado, el Presidente Trump rechazó el plan presentado a Washington por Teherán para reabrir en un plazo de siete días el estratégico estrecho de Ormuz, en el centro del conflicto entre Teherán y Washington.
"Rechazo su propuesta", declaró Trump a periodistas frente a la Casa Blanca. Los dirigentes iraníes "quieren llegar a un acuerdo para abrir el estrecho de inmediato porque están perdiendo terreno estrepitosamente", afirmó.
Irán había anunciado el viernes que había presentado una propuesta a Estados Unidos para reabrir en un plazo de siete días el estrecho de Ormuz, contados a partir de la validación del acuerdo.
"La elección corresponde ahora" a Washington, había declarado su jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi, desde la sede de la ONU en Nueva York.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian precisó por su parte que la propuesta se había elaborado "en coordinación" con el guía supremo Mojtaba Khamenei, último árbitro de las decisiones de la República Islámica, y que se había creado a tal efecto un equipo de seis miembros con "poder para tomar decisiones".