Los dos chilenos detenidos en Japón en agosto pasado por el robo de relojes de lujo reconocieron ante las autoridades que decidieron delinquir en el país asiático porque habían oído que ahí
"las penas son leves".
Jeremy Paolo Piña Guzmán y Boris Alexis Manzano Quesada fueron detenidos el pasado 27 de agosto en la ciudad de Osaka por su participación en un robo ocurrido en un centro comercial del barrio de Nakano en Tokio, de donde sustrajeron tres relojes Richard Mille y un Patek Philippe avaluados en 200 millones de yenes (cerca de 1,3 millones de dólares).
Ahora, los dos chilenos
fueron acusados de otro robo ocurrido cinco días antes en el distrito de Ota, en la capital japonesa, donde habrían sustraído relojes y dinero en efectivo por un valor aproximado de 8 millones de yenes (unos 50.800 dólares), según informó el canal de televisión KAB.
Esta vez, según reportó el Departamento de Policía Metropolitana de Tokio, los dos sospechosos pasaban por la zona cuando vieron salir un automóvil del estacionamiento de un edificio residencial. Luego de tocar el timbre y comprobar que no había gente en la vivienda, ingresaron a ella tras romper una ventana del primer piso.
Además de relojes, los chilenos habrían robado gafas de sol y un bolso que habrían utilizado durante el atraco en Nakano.
En el interrogatorio,
tanto Piña como Manzano admitieron los cargos y aseguraron que eligieron Japón como lugar para delinquir porque habían escuchado en Chile que en el país asiático las penas por robar "son leves".
No es primera vez que delincuentes chilenos son detenidos en Japón. En septiembre de 2024, la Policía Metropolitana de Tokio arrestó a Ruderich Andrés Osorio Gutiérrez y Víctor Abraham Carrasco Medel por haber cometido más de 10 robos en menos de un mes, sutrayendo una serie de objetos avaluados en más de 25 millones de yenes (unos 158.800 dólares).